¡Que lindos patines!

Durante una caminata por el parque con mi hija de doce años, en la que íbamos desarrollando nuestro plan maestro para conquistar el universo, nos dimos cuenta que las personas que caminaban en sentido contrario volteaban a ver a mi hija pequeña, quien iba unos metros adelante. Comenzamos a poner atención y nos dimos cuenta que lo que llamaba su atención era la amabilidad con la que los saludaba y les deseaba un buen día.

Un instante después notamos que mi hija bajó de su monopatín para hacerle un comentario a una niña. Mientras mi hija se alejaba, vimos caras de sorpresa en la niña y su padre, obviamente la curiosidad hizo presa de nosotros y nos acercamos discretamente -realmente corrimos como locos- para escuchar lo que comentaban. Al pasar junto a ellos la niña le decía a su papá – ¡Me dijo que mis patines están muy lindos! – Lo sorprendente no fue la frase en sí, sino la actitud de la niña, estaba extasiada por el cumplido que acababa de recibir. Alguien había visto sus patines y se los había chuleado.

Jesús es así, Él ve los detalles de tu vida, es intencional en ver las situaciones que vives, Él está al pendiente. La biblia tiene muchas historias de milagros que inician con la frase “Jesús vio” y concluyen con ciego recobrando la vista, con un cojo andando, o con una multitud alimentada con panes y peces multiplicados, etc, etc.

Hoy quiero invitarte a ser como Jesús, a que seas intencional en ver la necesidad de alguien más. Quiero retarte a que por un día salgamos a ver el mundo buscando qué podemos hacer por alguien más, en lugar de solo buscar satisfacer nuestras necesidades, eso nos hará ser como Jesús. Tal vez no vas a sanar a un enfermo, o a multiplicar los panes, o a convertir el agua en vino (si lo haces por favor me invitas); pero sí podrás llamar a un enfermo, compartir tu alimento con alguien, dar una sonrisa o un cumplido, o realizar alguna acción intencional que haga sentir bien a alguien a tu alrededor.

En esa caminata mi hija mayor y yo pasamos junto a un sinnúmero de personas, pero nuestra presencia no tuvo efecto en ellos, pasamos sin pena ni gloria. La razón fue que no les prestamos atención, no vimos ni sus necesidades ni sus virtudes.

Este lunes quiero invitarte a que decidas ver a quienes te rodean, que veas sus necesidades. Puedes enfocar tu tiempo y recursos para resolverlas teniendo la certeza de que Dios ha utilizado, y seguirá utilizando, sus recursos para suplir tus necesidades en esta vida y en la eternidad.

Feliz lunes.

p.d. Si te gustó compártelo, y si no, pues con más razón =)

Deja un comentario