Pastelitos de lodo. 🥮

Los sonidos del ir y venir de las personas realizando sus actividades indicaban que todo sería un día normal; un día más de humillaciones, menosprecios, y oscuridad; un día más en la oficina para un ciego dedicado a mendigar.

A lo lejos escuchó pasos acercándose hacia él, por el ruido que generaban dedujo que al menos sería una docena de personas. Esto lo puso alerta, tal vez algún buen hombre del grupo que se acercaba le daría una limosna para mejorar su día. No fue así, como ya lo dijo Murphy, si algo malo puede pasar, pasará; lo que recibió fue el juicio de los transeúntes, a quienes escuchó hacer una pregunta que probablemente él mismo había hecho miles de ocasiones a lo largo de su vida, – ¿por qué nació ciego este hombre?

Los cuestionamientos continuaron, y provenían de “gente buena”, eran los discípulos de Jesús preguntando, -¿fue por sus propios pecados o por los de sus padres? No puedo siquiera imaginar la sensación que había en el hombre ciego, en lugar de recibir ayuda estaba siendo exhibido. De repente algo cambió, Jesús responde a las acusaciones de los discípulos con una afirmación que debió cimbrar al hombre ciego, —No fue por sus pecados ni tampoco por los de sus padres —contestó Jesús—. Nació ciego para que todos vieran el poder de Dios en él. Juan 9:3

¡¡¡¿Qué?!!! 😱 ¿Quiere decir que he pasado toda mi vida sin poder ver a mis padres, sin poder ver un amanecer, una puesta de sol, mi bello rostro, o Netflix, solo para que la gente vea el poder de Dios en mí? Y la sorpresa no termina ahí, lo siguiente que escuchó fue que alguien se agacha y escupe, comienza a hacer lodo. ¿Pastelitos de lodo? 🥮 No, ¡Jesús hace lodo y se lo unta en los párpados! Después escucha la orden de Jesús: – Ve a lavarte en el estanque de Siloé. Y lo mandó solito, sin ayuda, bueno, ni un perrito guía. 🦮

Cuando leo esta historia me pregunto, ¿cuál sería mi reacción si estuviese en el lugar del hombre ciego? ¿Me sentiría ofendido por Dios? ¿Amargado por la condición en que he vivido toda la vida solo “para que las obras de Dios se manifiesten”? O por el contrario, ¿estaría contento de saber que todo lo que he vivido ha sido parte del plan perfecto de Dios para mi vida? No lo sé, Lo que sí sé es que el ciego obedeció; fue al estanque, se lavó, y regresó viendo. Pero ese no es el final de la historia, aunque no lo creas hay más drama, pero eso lo puedes ver tú en Juan 9.

Cuando te veas en medio de una situación imposible de resolver, te invito a que sigas creyendo en el plan de Dios. Tal vez solo sientes el juicio de los transeúntes, o el lodo en tus ojos, pero confía, al final podrás ver el poder de Dios y el milagro que necesitas.

Feliz lunes.

3 Comentarios

  1. Avatar de Rene Solis Rene Solis dice:

    Muy bueno! Lo que nunca había notado es que Jesús lo mando a lavarse. En el plan perfecto de Dios, la obediencia es parte de ese maravilloso plan.

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