Dicen que en todas las familias hay un hijo consentido; en mi caso puedo asegurar que en mi familia yo era el consentido. Supongo que ser hijo único limitó las opciones de mis padres para consentir a alguien más. 😜 Sin embargo, la historia era diferente para José, él sí había sido el elegido de su padre como el consentido entre los 12 hijos, sí, ¡12 hijos! Se ve que todavía no había ni TV ni Netflix.
Esa condición de favorito le ocasionó a José muchos problemas con sus hermanos, y todo siguió empeorando cuando José tuvo sueños cuya interpretación era que sus hermanos algún día serían sus siervos. La animadversión llegó al grado que, cuando José tenía 17 años, sus hermanos pensaron en matarlo. Gracias a Dios entraron en razón y decidieron no hacerlo, mejor nada más lo vendieron como esclavo. 🤦🏽♂️ Y así fue como un buen día José pasó de ser hijo de papi a esclavo en Egipto.
José pasó 13 años como esclavo, no debió ser nada fácil, ya que seguramente no hubo curso de capacitación, ni clases de idioma, y mucho menos apoyo del Sindicato de Esclavos Unidos de Egipto; y todo ese sufrimiento gracias a la traición de sus hermanos. Pero la biblia dice que en todo ese tiempo Dios estuvo con José; por lo que un buen día todo cambió, despertó en la cárcel y, por el favor de Dios para interpretar el sueño de faraón, durmió en el palacio de real siendo el segundo hombre más importante de Egipto.
Gracias a una hambruna que azotó la región, los hermanos de José llegaron a Egipto en busca de alimento; y sin saber quién era el hombre poderoso ante el que se inclinaban, cumplieron el sueño que José había tenido. José se dio a conocer a sus hermanos y la familia pudo reunirse nuevamente, todo fue felicidad hasta que murió el padre de José. En ese momento el miedo invadió a sus hermanos, pensaron que la venganza de José estaba por comenzar.
La realidad fue totalmente diferente, cuando los hermanos se acercaron a pedir clemencia la respuesta de José fue: Es verdad que ustedes pensaron hacerme mal, pero Dios transformó ese mal en bien para lograr lo que hoy estamos viendo: salvar la vida de mucha gente. Génesis 50:20.
Todos hemos sufrido alguna traición, y si no lo has sufrido te puedo asegurar que en algún momento de tu vida te pasara. Y al igual que José tendrás dos opciones: perdonar y confiar en que Dios tiene un propósito; o no ver más allá de tu nariz y retribuir la traición. ¿Qué harás?
Feliz lunes.
