¡Perdimos a Jesús! 😱

¿Has visto a Jesús? – Era la pregunta que José y María hicieron todo el día a sus parientes y conocidos mientras iban de regreso a Nazaret. La familia había ido a celebrar la fiesta de la pascua y, en lugar de regresar con sus padres, Jesús decidió quedarse en Jerusalén -¿y por qué no hacerlo? a final de cuentas ya era todo un adolescente de 12 años capaz de tomar sus propias decisiones. 😂

Así que después de un día de camino, José y María regresaron a Jerusalén para seguir en la búsqueda de Jesús. Lo buscaron por todos lados, en el Jerusalen’s Mall, en las maquinitas, en el cine, en el Desert Zoo, bueno, en todos los lugares donde cualquier adolescente hubiera pasado tres días de entretenimiento, pero la búsqueda fue infructuosa, epic fail. 😢

No quisiera estar en los zapatos, mejor dicho sandalias, de José y María; ya me los imagino con su cara de: “perdimos al Hijo de Dios, ahora sí la atoramos a lo grande”. Definitivamente no estarían nominados para los padres del año. Supongo que después del día dos de búsqueda pasaron de los lugares de entretenimiento a los más fatalistas: hospitales, morgues, tutelar para menores, y nada, de Jesús ni sus luces.

Una úlcera estomacal, y tres días después, encontraron a Jesús; resulta que estaba escuchando las enseñanzas, y haciendo preguntas a los maestros del templo, donde todos se quedaban admirados de su inteligencia y sus respuestas. Hijo, ¿por qué te has portado así con nosotros? -le dijo su madre-. ¡Mira que tu padre y yo te hemos estado buscando angustiados? -¿Por qué me buscaban? ¿No sabían que tengo que estar en la casa de mi Padre? (Lucas 2:47-49)

La biblia dice que José y María no entendieron lo que les decía -como todos buenos padres con hijos adolescentes-. Acto seguido, Jesús se fue con ellos a Nazaret y vivió sujeto a ellos. Jesús siguió creciendo en sabiduría y cada vez más gozaba del favor de Dios y de toda la gente.

Son pocos los detalles que la biblia da sobre los primeros 30 años de la vida de Jesús. De cero a los dos años, podemos resumirlos en pesebre, reyes magos, huida a Egipto; después son 28 años de crecer en sabiduría y gracia -interrumpidos por esos cuatro días de fuga-. ¿Por qué sería tan importante que supiéramos que Jesús se les perdió a sus padres por cuatro días?

Creo que la respuesta es para que entendiéramos que Jesús siempre tuvo claro para qué vino a la Tierra, no fue un niño berrinchudo, ni un adolescente desubicado, y mucho menos un nini. Fue un niño, un adolescente, un joven, y un hombre con una misión: salvar tu alma. Sí, Jesús no vino a salvar al mundo, te vino a salvar a ti. Su paso en esta tierra fue algo personal, una misión para mostrarte lo grande que es su amor por ti. ♥️♥️♥️

Feliz lunes.

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