Durante los primeros años de mi vida nunca tuve dificultad para dormir, mi papá decía que solo ponía la cabeza en la almohada y ya estaba roncando. Y era cierto, me podía pasar un tractor por encima y yo seguía durmiendo como un angelito. Hubo una ocasión en la que me caí de la cama y ni siquiera desperté, así de profundo era mi sueño; a partir de ese día no me quitaba las burlas de encima, tú no despiertas, resucitas -era la frase que escuchaba frecuentemente.
Claro que todo cambió en cuanto tuve a mi primera hija, ya que según ciertos estudios científicos de la universidad de quién sabe dónde, los bebés están diseñados de tal forma que por las noches producen un llanto a una frecuencia ultrasónica, una en la que solo sus padres los escuchan. Es algo así como los silbatos para perros, pero para padres; el resultado: nunca vuelves a dormir como Dios manda.
En la biblia ví que Jesús también tenía el sueño pesado, que digo pesado, pesadísimo, dormía como piedra. Con decirte que un día se quedó dormido en medio de una tormenta, y no iba en un crucero de Norwegian cruise line o Royal caribbean, iba en una pequeña barca pesquera que, según cuenta la biblia, se estaba anegando y corría peligro de hundirse.
Los discípulos no estaban angustiados… lo que le sigue. Y no era para menos, la tormenta no debió ser poca cosa, cuatro de los doce discípulos eran pescadores acostumbrados a estas aventuras, pero aún así, ya estaban entrando en pánico. En medio de su angustia fueron a despertar a Jesús: ¡Maestro! ¡Maestro! ¡Nos vamos a ahogar!, gritaron. Lucas 8:24
Jesús se despertó, reprendió al viento y a las tempestuosas olas; en ese momento la tormenta se detuvo, y todo quedó en calma. Acto seguido, les preguntó a sus discípulos: ¿Dónde está su fe? Nada más le faltó: ¿para esto me despertaron? Mejor dejen dormir. ¿Y cómo reaccionaron los discípulos? Se quedaron aterrados y asombrados. “¿Quién es este hombre? —se preguntaban unos a otros—. Cuando da una orden, ¡hasta el viento y las olas lo obedecen!” 😲
No sé qué esperaban los discípulos al ir a despertar a Jesús para pedirle ayuda, ¿que entrara en pánico igual que ellos?, ¿qué se despertara y tomara un cubeta para sacar el agua de la barca? Jesús no hace eso, no se anda con medias tintas, cuando interviene lo hace nivel Dios, literal.
Así que la próxima vez que acudas a Dios para pedir ayuda, espera algo sobrenatural. No te vayas a quedar como los discípulos, aterrado y asombrado.
Feliz lunes.
