Héroe anónimo

El momento de la verdad ha llegado, es domingo, casi a las 10:00 de la mañana y los participantes seleccionados tienen la oportunidad de “catafixiar” sus premios. Sí, hablo del programa dominical infantil que entretuvo a varias generaciones. Si no lo recuerdas es porque eres muy joven, o porque no tuviste infancia, sea cual sea el caso, ve a googlear “catafixia” y sabrás de qué hablo. 

¿Ya lo viste? Pues así era lo de las “catafixias”, era un momento que produjo generaciones enteras de apostadores. 😂 En un instante podrías perderlo todo, o podrías ganar un premio que te convertiría en la envidia de todos los niños. Era común ver niños que arriesgaban sus espectaculares juguetes con el objetivo de obtener un premio aún mejor, pero en su lugar, salían con un baúl, u algún otro artefacto inservible. Era desgarrador ver sus caras al saber que habían perdido sus premios. 😔

Algo así fue la primera navidad para José, una catafixia involuntaria en la que a primera vista no le fue nada bien; porque si María tuvo sus complicaciones, José no se quedó atrás. Estamos muy acostumbrados a pensar solo una cara de la moneda, pero démonos un momento para considerar la posición de José. Imagínate la habladuría de todos en la colonia cuando se dieron cuenta que María estaba embarazada; y más aún, cuando aseguraban que el embarazó fue por concepción inmaculada. Seguro que no bajaban a José de cornudo y $%&%$% … e ingenuo. Me los imagino gritando frases como: “Te hicieron de chivo los tamales”, “Ya llegó Sancho Claus”, o tarareándole la canción “el venao”; y todos esos comentarios tan finos y elegantes que hace la gente para insultar al hombre engañado.

Su desesperación era grande, la biblia dice: “José, su novio, como era un hombre recto, quiso romper el compromiso en secreto, para no manchar el buen nombre de la joven. Mientras pensaba en esto se quedó dormido y un ángel se le apareció en sueños y le dijo: “José, hijo de David, no temas casarte con María, porque el hijo que lleva en las entrañas lo concibió ella del Espíritu Santo”.

¡Qué escena! José estaba a punto de tomar la que él consideraba la mejor decisión para contener los daños, y en eso llega un ángel y otra vez le cambia los planes. Él quería la salida políticamente correcta y Dios le dice que mejor se quede a tolerar las burlas. Para José la primera navidad fue un shock, un abrupto cambio de planes.

A pesar de todo esto, José decidió que para él la primera navidad sería una navidad de confianza en Dios, dejó de lado las circunstancias, las burlas, las mofas, y decidió confiar en que, por más ilógico que pareciera, lo que estaba viviendo era el plan perfecto de Dios para su vida. Te invito a que esta navidad elijas pasarla como José lo hizo, decide bendecir a alguien más, aunque en el proceso parezcas ingenuo y &%$%&%$.

Feliz lunes.

Deja un comentario