¿Qué tienes? ¿Por qué te ves preocupado? -Fue la pregunta con la que mi hija me sacó del ensimismamiento en el que me encontraba. Es que no sé que voy a escribir en el blog de mañana -respondí en un tono preocupado. Fácil -me dijo-, escribe de la Fórmula 1 o de la NFL. Si no me vas a ayudar por favor no me estés haciendo burla -le dije con cierto tono de indignación. 😒
Su respuesta no me gustó nada, nadita, cero, pero la verdad me hizo recapacitar mucho. No tenía nada de qué escribir porque durante toda la semana no leí la biblia buscando algo sobre lo que podía escribir, o tampoco pensé en conectar alguna vivencia con algo en la biblia. Y en eso recordé una parte de la biblia que describe perfectamente mi situación: porque de lo que abunda en el corazón habla la boca. Lucas 6:45b.
Y es muy cierto, esta semana te puedo platicar sin parar sobre una gran cantidad de temas: el regreso al trabajo, el regreso a clases de las niñas, el pago del impuesto predial, la ineptitud de la compañía de internet que me ha dejado sin red por 7 días, 😤 cuántos kilómetros le faltan al carro para llevarlo al servicio, los números de contagios de COVID, los equipos que clasificaron a la postemporada de la NFL, los festejos del campeonato de pilotos de la Fórmula 1, y otra infinidad de temas, pero no de Dios.
Que razón tenía Jesús cuando contó la parábola del sembrador, en particular en la parte cuando dijo que la semilla (la palabra de Dios) cayó entre los espinos, y al crecer junto con la semilla, la ahogaron. La explicación fue muy clara: La parte que cayó entre espinos son los que oyen, pero, con el correr del tiempo, los ahogan las preocupaciones, las riquezas y los placeres de esta vida, y no maduran. Lucas 8:14.
Eso fue exactamente lo que me pasó, dejé que la rutina, las responsabilidades, y otros pequeños distractores, ahogara lo que Dios quería enseñarme esta semana. Pero Dios siempre usa todo para bien, así que hoy al menos serviré de mal ejemplo. 😂 Te invito a que aprendas en cabeza ajena, no dejes que tus actividades ahoguen tu relación con Dios, se intencional en darle a Dios la oportunidad de estar contigo.
Feliz lunes.
