Blue Monday 🙁

Ya quitaron el árbol de navidad, por fin se acabaron los tres botes de tamales que compramos para año nuevo, hemos regresado a la rutina, el aguinaldo ya se acabó, ya llegó el estado de cuenta de la tarjeta de crédito, la ropa se transformó de relaxed fit a slim fit, faltan 23 quincenas para que vuelvan a depositar el aguinaldo, la cuarta ola del COVID parece más un tsunami, y para rematar el mal momento, resulta que en teoría hoy es el “Blue Monday”, el día más triste del año. O al menos eso se inventaron para llenar el vacío entre día de reyes y San Valentín. 

Pero eso de sentirse triste, ansioso o desamparado es muy normal; Dios nos diseñó así, de hecho, yo dudaría de alguien que siempre “está bien”, seguramente es una bomba de tiempo andante, en cualquier momento tendrá un colapso y Dios agarre confesados a quienes estén en su derredor.

En la biblia encuentro el ejemplo de un hombre que pasó por un tiempo así, se sentía desolado, desvalido, triste, y en total desamparo. Su nombre era Elías, y no era cualquier hijo de vecino, era todo un profeta de Dios, un hombre con una historia excepcional, alguien a quien Dios había usado para hacer muchos milagros: decretó una sequía, tres años después decretó que llegara la lluvia, hizo que cayera fuego del cielo, bueno, hasta resucitó a un niño. Era todo un héroe, un rockstar hecho y derecho. Con todo y eso, llegó un momento en su vida que le hizo tirarse bajo la sombra de un árbol, y decir: “¡Basta ya, Señor! ¡Quítame la vida, pues yo no soy mejor que mis padres!

¿Y cuál fue la respuesta de Dios? Seguramente lo fulminó con un rayo, o lo mandó al infierno por incrédulo; pues no, todo lo contrario, lo comprendió y mandó un ángel para darle de comer y dejarlo dormir. Después tuvo una plática con él que le hizo cambiar su perspectiva y retomar nuevas fuerzas.

Así que, si hoy te pegó eso del Blue Monday, o has estado padeciendo ansiedad o depresión, te daré un consejo que no me pediste; come bien, ve a dormir y platícale a Dios tus problemas. Porque la biblia dice: Depositen en Dios toda ansiedad, porque él cuida de ustedes. Y si mañana todavía te sientes así, pues ve con un psicólogo, porque Dios también usa la medicina para hacer milagros.

Feliz Blue Monday 😉

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