El matrimonio es bello… hasta que te casas. 😂 Tristemente esa es la frase con la que Pancracia describe su realidad. Y la verdad no hay cómo contradecirla, porque su experiencia con Pánfilo es el claro ejemplo de cómo el guapo y varonil príncipe azul se transforma en un horrible sapo después del primer beso. Los versos del cortejo se van transformando en la aburrida prosa de la rutina; ahora las rosas rojas se transformaron en flores de calabaza para las quesadillas. La hermosa y amable madre del príncipe se va transformando en la bruja malvada, a.k.a. suegra. Todo cambia después del “Sí, acepto”, Pánfilo, ese hombre gallardo que era capaz de bajarle la luna y las estrellas, ahora no era capaz ni de bajar la panza chelera que se carga.
Pero un matrimonio es de dos, y sí ya vimos todo lo que sufre Pancracia por los defectos de Pánfilo, es justo que hablemos de los defectos de Pancracia, porque como toda buena mujer ella es… perfecta. (Al ser un hombre casado, mi instinto de supervivencia no me permitió escribir nada más que esta abrumante y contundente verdad). 😂
¿Entonces el matrimonio es la criptonita para el amor? No, pero sí la del enamoramiento, porque, una vez que la dopamina, la serotonina y toda la neuroquímica del enamoramiento se desvanece, solo quedan dos seres imperfectos tratando de convivir y no morir en el intento. No por nada los índices de divorcio están por las nubes.
Pero si Dios creó el matrimonio, ¿por qué es tan complicado? ¿acaso quiso ponernos el purgatorio en la Tierra? No, nada de eso. El matrimonio es bello, pero sólo cuando seguimos el instructivo del creador. Dios es amor, es la representación misma del concepto. Y si quiero que mi matrimonio funcione debo seguir al pie de la letra la descripción de amor que Dios nos da.
¿Qué pasaría si Pánfilo decide ser “el amor” en su matrimonio? Imaginemos: Pánfilo es paciente y bondadoso. Pánfilo no es celoso ni fanfarrón ni orgulloso ni ofensivo. Pánfilo no exige que las cosas se hagan a su manera. Pánfilo no se irrita ni lleva un registro de las ofensas recibidas. Pánfilo nunca se da por vencido, jamás pierde la fe, Pánfilo siempre tiene esperanzas y se mantiene firme en toda circunstancia.
Con un Pánfilo así no hay Pancracia que se resista, hasta yo quiero uno. 😂 Hoy te invito a que comiences a ser “el amor” en tus relaciones. No solo con tu pareja, sino con todos los que te rodean. Y no importa lo insoportable que parezca tu Pánfilo o tu Pancracia, si acudes a Dios y le pides que te ayude, Él te llenará de amor y podrás ser “el amor” en tus relaciones.
Feliz lunes.
p.d. Te amo Pancracia. 😘
