Que arda Troya 🔥

¿Cómo le dices a alguien que ya no quieres ser su amigo? –Fue la pregunta con la que me recibió mi hija de siete años al llegar a casa del trabajo. Obviamente me tomó por sorpresa, así que antes de responder traté de obtener más información. ¿Por qué preguntas eso? –indagué con cautela. Pues es que ya no quiero ser amiga de Panchita, ya solo quiero ser amiga de Petra –me respondió con toda calma y seguridad. 

¿Y eso? –Le pregunté intrigado, porque lleva todo el ciclo escolar diciendo que Panchita era su mejor amiga, así que supuse que tal vez algo grave había ocurrido. Lo que pasa es que hoy a la hora del lunch se puso a platicar con Luisa, y nos dejó a Petra y a mí platicando solas, así que ya no es mi amiga –me respondió en un tono serio e indignado. Luché por no soltar la carcajada, y en lugar de eso, traté de ser el padre maduro y sabio que no soy, y me dispuse a darle una lección de vida.

No puedes dejar de ser amiga de Panchita solo porque hoy platicó con alguien más, ¿qué tal si en lugar de abandonar a Panchita, buscas incluir a Luisa en su conversación y así va creciendo el grupo de amigas? –Dije con mi mejor imitación de un padre que sabe lo que hace. Mi hija ni siquiera se molestó en responderme, solo torció sus ojos en un gesto que demostró la incongruencia de mi consejo. 🙄 En ese momento me rendí y simplemente le dije, pues si ya no quieres ser su amiga solo ya no le hables. 😂

En la biblia me encontré que Jesús tuvo que lidiar con personas con esa mentalidad de, “conmigo todo o nada”. Y no hablo de gente común y corriente, hablo de sus discípulos, que resultaron más corrientes que comunes. Un buen día, mientras Jesús iba hacia Jerusalén, envió a unos mensajeros para que le reservaran el Airbnb en un pueblo que se encontraba de camino; pero la gente no le quiso rentar nada. Cuando sus discípulos, Santiago y Juan, vieron lo que había pasado, se ardieron, y ni tardos ni perezosos, le dijeron a Jesús: “Señor, permítenos orar para que caiga fuego del cielo y destruya a todos los que viven aquí.” ¡¿Qué?! 🤯 ¡¿Acabar una ciudad con un incendio solo porque no los recibieron?! Estos sí salieron peor que mi niña. Lo bueno es que Jesús les puso su estate quieto, la biblia dice que Jesús se volvió hacia ellos y los reprendió.

En estos días parece que la intolerancia está de moda, por cualquier nimiedad ya estamos evitando gente o de plano en conflicto con medio mundo. En cuanto la vecina nos deja la basura en nuestro lado de la banqueta, ya le estamos refunfuñando hasta la despedida a esa hija de su sacrosanta escoba. O por cualquier incidente laboral, o diferencia de opinión, ya estamos cancelando gente.

Hoy te invito a que seamos más como Jesús, no busquemos ejercer nuestra voluntad a punta de argumentos, o peor aún, de insultos. Mejor practiquemos la tolerancia y tratemos de ser más empáticos. Así que la próxima vez que sepas que tu suegra te va a visitar, no pidas que caiga fuego del cielo, mejor dale la bienvenida con un abrazo sincero. 😎

Feliz lunes.

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