Hay que ir a comprarle ropa a la niña. ¿Otra vez? apenas hace tres meses le compramos medio guardarropa, —respondí con asombro al comentario de mi esposa— no podemos estar comprando ropa cada rato, hay que buscar reducir nuestra huella de carbono. 😎 Y es que si tienes niños menores de 12 años, sabes que la ropa les dura tres puestas y luego ya no les queda; a menos que recurras al socorrido truco de comprar la ropa un “poquito” más grande, “para que les dure” —decimos los padres con conciencia ecológica y bien administrados; y por bien administrados entiéndase codos o con poca liquidez. 😂
Sin embargo, aunque ese truco ayuda a disminuir nuestra huella de carbono, y le da un pequeño respiro a la economía familiar, eso no evita que pueda resultar incómodo para los niños, porque cuando compras la ropa les queda grande. Utilicemos el ejemplo del ciclo de vida de unos jeans; el primer mes, como los compramos un poco grandes, son acampanados; después llegan el mes en donde el ajuste es idóneo, pero después de tres puestas comienza el declive, y es cuando transformas los jeans vaqueros en pescadores. Después, cierras el ciclo de vida de los jeans cuando los pescadores son recordados a shorts; y en casos extremos, alcanzas la cúspide del reciclaje cuando el hermano menor hereda esas nuevas bermudas. 😯
El ciclo de la vida de los jeans se asemeja mucho a nuestras circunstancias de la vida; generalmente, cuando llega una nueva etapa en la vida, nos queda grande y es incómoda, como en mi caso que llevo quejándome los últimos tres posts. Pero por fin me di cuenta de que la solución no es quejarse, sino que, al igual que con los jeans que te quedan grandes, la solución es crecer.
Honestamente no llegué a esa conclusión después de horas de meditación, no me alcanza para tanto, la verdad es que la encontré en la biblia, dice textual: Cuando tengan que enfrentar cualquier tipo de problemas, considérenlo como un tiempo para alegrarse mucho porque ustedes saben que, siempre que se pone a prueba la fe, la constancia tiene una oportunidad para desarrollarse. Así que dejen que crezca, pues una vez que su constancia se haya desarrollado plenamente, serán perfectos y completos, y no les faltará nada. 🤯 ¡¿Qué?! ¡¿Debo estar alegre cuando tenga problemas?! Pues resulta que sí, ya que es ahí donde podré crecer.
Ahora podré ver a los problemas como jeans nuevos, cuando llegan me abruman y me quedan grandes, pero con fe en Dios podré crecer para salir adelante, hasta que, en lugar de problemas, los vea como un lunes cualquiera. Pero como todo buen ciclo, seguramente en ese momento llegará algo nuevo, que me quedará grande e incómodo. Y sin lugar a duda te darás cuenta, porque escribiré tres o más posts quejándome de lo mal que va la vida 😁, cuando eso pase te agradeceré si me recuerdas que, en lugar de quejarme, debo crecer.
Feliz lunes.
