Desde hace rato te pedí que colgaras tu uniforme en el closet, ¿por qué lo dejaste ahí en la cama? —Fue el reclamo que le hice a mi hija menor, en medio de mi extraño arranque de orden y limpieza, digamos que por un momento me sentí Marie Kondo. Sin embargo, su respuesta me volvió a mi realidad y me dejó mal parado. —No me regañes, mi mamá dijo que lo pusiera ahí para que mañana esté listo para la escuela, mejor pónganse de acuerdo cual de las dos cosas quieren que haga. ¡PUM! ¡En tu cara! 😳 No pude más que fingir demencia y continuar con otras labores del hogar.
Definitivamente eso de las instrucciones confusas no funciona, es complicado quedar bien cuando hay dos personas en autoridad, y totalmente imposible cuando esas autoridades se contraponen. Es como querer cumplir y quedar bien con el nutriologo, y a la par quedar bien con tu amigo el taquero; nada más no se puede, es imposible. 😁
Lo mismo me pasa con varias cosas que Jesús dice en la biblia, van totalmente en desacuerdo con las tendencias sociales, o las cosas que por lógica considero correctas. Como ejemplo puedo hablar de las enseñanzas de Jesús relacionadas con el dinero, ¿qué tal eso de “es mejor dar que recibir”? Definitivamente no me cuadra, para mí solo tiene sentido si eres boxeador o luchador de la UFC. 😂 Otro ejemplo: “la vida de una persona no depende de la abundancia de sus bienes”, ¡¿qué?! ¿eso de medir el éxito en metros cuadrados no es cierto? Entonces, ¿a quién le hago caso? ¿a la sociedad de consumo y toda su maquinaria publicitaria que explota mi insasiable deseo de más, o Jesús, el creador de todo?
La respuesta parece obvia, a la publicidad… no, no, no, perdón, tuve un lapsus por estar viendo un comercial del iPhone 14, pues obvio que debemos hacerle caso a Jesús, ya que él es el único que puede saciar nuestro deseo infinito de más. Y Jesús no nos obliga a hacerlo, solo nos enseña lo que nos conviene; si lo hacemos o no es nuestro asunto, pero recordemos que sus ideas sobre el dinero, y cualquier otro tema en nuestra vida, corresponden a realidad, y no a una psicopatía creada por la sociedad.
Hoy te invito a que sigamos los consejos de Jesús, ya que sus enseñanzas no son solamente correctas, sino que también son la mejor manera de vivir.
Feliz lunes.
