Tú vales mucho y mereces respeto. Es una frase que todos los chavorrucos que nacimos en los 80’s recordamos con cierta nostalgia. Y no es para menos, si tu familia no contaba con la liquidez suficiente para la contratación del servicio de televisión por cable, o con una antena parabólica (¿viste que manera tan elegante de decir que mi familia estaba medio fregada?), el único contenido infantil disponible en la televisión en México era el canal 5, y en este canal hubo una temporada donde había spots en los que se buscaba enseñar a los niños cómo reaccionar ante situaciones en las que podrían verse en peligro de convertirse en víctimas de cualquier tipo de abuso.
Esos comerciales fueron tan populares que hasta en tema de burla se convirtieron, o al menos eso me cuentan, porque yo fui un niño muy bien portado y nunca me burlé de ningún compañerito de juegos 😁 ok, ok, lo reconozco, yo también fui parte de esos niños latosos que los usaban en tono de burla, porque era tan divertido, y casi inevitable, usarlos cuando algún niño se caía y comenzaba a llorar, era típico que en ese instante el resto de sus compañeros de juego comenzáramos a decirle: “ay, pobrecito, ve y cuéntaselo a quien más confianza le tengas”.
Para mi sorpresa, me topé con que esas campañas no fueron un invento de los medios de comunicación, en la biblia me encontré con una muy parecida, y resulta que el autor de dicha campaña fue el mismísimo Jesús. Sí, y lo que más me sorprendió fue no estaba dirigida a los niños, sino a sus discípulos, unos tipos ya viejos y barbones.
Uno supondría que estos tipos, perdón, los amados discípulos, ya serían capaces de cuidarse a ellos mismos, sin embargo, resulta que eran menos inteligentes de lo que uno esperaba, porque cuando Jesús los envío a predicar les dio instrucciones casi como si fueran niños: “Cuando lleguen a un pueblo o a una ciudad, busquen a alguien que merezca su confianza, y quédense a vivir en su casa hasta que se vayan del lugar… Si en alguna casa o pueblo se niegan a recibirlos o escucharlos, salgan de ese lugar y sacúdanse el polvo de los pies en señal de rechazo.“
Y cuando estaba a punto de seguir burlándome de los discípulos me di cuenta de que el consejo de Jesús es mucho más vigente y pertinente que nunca. Hay una cantidad enorme de personas que en ocasiones nos ponemos en circunstancias en “donde se niegan a recibirnos o escucharnos”, y nuestra reacción, en lugar de irnos y rechazar ese maltrato, es pelear o tratar de ganar la aprobación de alguien que no la merece. Definitivamente seguir el consejo de Jesús nos llevará a tener relaciones más sanas y equilibradas; así que la próxima vez que alguien quiera tratarte de manera injusta, aléjate y cuéntaselo a quien más confianza le tengas. 😉
Feliz lunes.
