Gym 🏋🏽

¿Qué estás haciendo? Leyendo —respondió mi hija con toda tranquilidad. Pero su respuesta no me convenció del todo, ya que pocas veces la he visto leer en su celular; gracias a Dios es una de esas niñas raras a las que todavía les gusta leer libros impresos. 😎 No me quise quedar con la duda e hice una pregunta de seguimiento: ¿Y qué lees? Memes en Pinterest —me dijo con una sonrisa burlona.

Eso no es leer, eso es perder el tiempo —le increpé con ese tono de voz grave de padre enojado. O al menos así se escuchó en mi mente, porque la verdad es que tengo voz de Topo Gigio, así que mi reprimenda no surtió el efecto deseado. 😁 Todo lo contrario, decidió dejarse llevar por el momento gracioso en el que estaba y me dijo: “ya hasta encontré unos memes para ti, por aquello de que ya comenzaste a hacer ejercicio”. 

Gracias a mi ingenuidad de padre, me emocioné y pensé que serían pequeños consejos para vencer la flojera de hacer ejercicio, o tips para conseguir mejores resultados. Pero no fue así, era el clásico meme de “Quiéreme ahora, porque cuando el gym haga efecto no voy a querer a nadie”, con la foto de un niño gordito tratando de hacer una sentadilla. 🤣 Obviamente me indigné y le dije con mi voz de Topo Gigio: pues no te voy a hablar, aunque el gym no haga efecto. 😠

Sobra decir que quedé indignado y del puro coraje ya ni hice ejercicio. 🙄 En medio de ese coraje recordé una parte de la biblia que dice que Dios, en su gran misericordia, por el maravilloso amor que tuvo por nosotros, incluso cuando estábamos muertos en nuestros pecados, nos dio vida por medio de Jesús. Lo que se traduce en que Dios nos amó antes de que el gym hiciera efecto, de hecho, Él fue quien nos arregló.

Todo eso me puso a pensar en mis expectativas hacia quienes me rodean. Muchas veces espero perfección, espero que las personas que me rodean hagan las cosas tal y como a mí me gustan; y en el momento en que eso no sucede, les hago saber que se quedaron cortos de mis expectativas. Sin embargo, no es así como Dios nos trata, Él nos ama a pesar de nuestras fallas, no por ninguna de nuestras virtudes, sino porque Él sabe lo que su amor puede hacer en nosotros. Nos ama antes de que su gracia haga efecto, nos ama cuando no hay nada apetecible en nuestras vidas.

Aunque ya acabó la fiebre del día del amor y la amistad, quiero invitarte a que busques en tu derredor a alguien a quien todavía no se le note el gym, una de esas personas difíciles de amar, y cuando lo encuentres, ámalo; porque recuerda, cuando a ti no se te notaba el gym, Dios te amó.

Feliz lunes.

Deja un comentario