Sobremesa ☕️

La cena estuvo alternativa, pero lo que se tornó totalmente raro fue la sobremesa, fue como cuando a uno de los tíos mala copa se le pasan las cucharadas y comienza a decir tonterías. La diferencia fue que aquí prácticamente todos los asistentes se pusieron así. Y lo más raro es que no era cualquier cena, resulta que era la última cena de Jesús con sus discípulos.

Si no me crees puedes leerlo en Lucas 22, la verdad que fue una noche super alocada. Hubo de todo, desde el lugar que les prestaron para la cena, la cena misma, Jesús lavando los pies de sus discípulos a media cena, Jesús anunciando que uno de sus discípulos lo traicionaría, toda esa noche estaba patas pa’rriba. Y para cerrar con broche de oro, los discípulos se pusieron a discutir quién era el más importante. Literalmente parecían niños viendo quién escupía más lejos. 🙄

Pero cuando crees que lo habías visto todo, Jesús decide que todavía se podía hacer algo para que el rato estuviera aún más incómodo. En medio de esa discusión sobre quién era el más importante, Jesús interviene para ponerlos quietos y les da una advertencia, le dice a Pedro: Satanás ha pedido zarandearos como si fueran trigo.

¡¿Qué?! ¿Satanás quiere darles una desconocida a los discípulos? 😳 Obviamente la respuesta que yo esperaba de parte de Jesús sería un: “pero no le di permiso de que los toque”, o un “lo mandé al infierno con todo y suegra”, y supongo que también los discípulos esperaban algo así. Sin embargo, esa no fue la respuesta que Jesús dio, fue algo totalmente inesperado, dijo: “Pedro, he orado para que no pierdas tu fe”. 

¿De qué se trata esto? ¿Jesús no iba a impedir que Satanás les diera una zarandeada a los discípulos? Pues al parecer no, lo que Jesús hizo fue orar por Pedro para que no perdiera su fe. Esta escena me dejó muy pensativo, yo supondría que Jesús haría lo que fuera para que el mal no nos tocase, pero fue así, Jesús tenía un mejor plan, orar para que no perdieran su fe.

Y es que, después de que mi hámster casi reventara, creo haber entendido por qué Jesús prefirió orar por ellos en lugar de ordenarle a Satanás que no los tocara. No quiso ser como esos padres sobreprotectores que lo único que hacen es criar hijos de cristal. Y es que en la siguiente parte de la historia pude entender la explicación que le dio a Pedro, le dijo: Cuando vuelvas a mí, ayuda a tus hermanos a ser más fuertes. El objetivo de todo era ejercitar la fe de Pedro y de los discípulos para hacerlos más fuertes.

Tal vez hoy estás en una situación en la que todo parece ir en tu contra, y puede ser que estés en medio de problemas que no buscaste, o simplemente la consecuencia de malas decisiones que hayas tomado, pero sea cual fuese la razón, creo que Dios está de tu lado, y lo más importante es que, Jesús sabía que esto ocurriría y ya oró por ti para que no pierdas tu fe. Así qué anímate, saldrás de esto más fuerte y con la capacidad de ayudar a otros que estén pasando por problemas que tú ya venciste.

Feliz lunes.

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