Baile y barbacoa 🎉

¿Te acuerdas del despilfarrador arrepentido de la semana pasada? Hoy vamos a concluir la historia, conoceremos a su hermano mayor, el hijo modelo, obediente, respetuoso, trabajador, era el héroe de la historia, el chico responsable que se quedó a trabajar para mantener la hacienda floreciente.

La fiesta apenas estaba tomando fuerza, la barbacoa ya casi estaba lista, en el escenario ya estaban probando la iluminación mientras la banda estaba haciendo el soundcheck, en fin, el bailongo estaba por comenzar, con decirte que ya hasta había ambulantes vendiendo peluches del doctor simi. 😁 En eso, se acercaba el niño maravilla, quien venía de regreso después de un día más de arduo trabajo.

El alboroto llamó su atención, así que le preguntó a uno de los sirvientes qué estaba pasando,  a qué se debían los preparativos para el fiestón. Tu hermano ha vuelto —le dijo—, y tu padre organizó el huateque porque regresó sano y salvo. En ese momento le hirvió la sangre, su rostro se puso rojo y hasta comenzó a rechinar los dientes del coraje que sintió, literalmente se ardió. 🤬 Hizo un berrinche nivel niño en el pasillo de juguetes en el supermercado, nada más le faltó tirarse al piso y patalear al aire. Fue tal el espectáculo que tuvieron que avisarle a su papá que el niño estaba afuera y no pensaba entrar.

El padre salió para convencerlo de entrar y unirse al festejo, sin embargo, el niño maravilla sacó el cobre y le dijo a su padre: “Todos estos años, he trabajado para ti como un burro y nunca me negué a hacer nada de lo que me pediste. Y en todo ese tiempo, no me diste ni un cabrito para festejar con mis amigos. Sin embargo, cuando este hijo tuyo regresa después de haber derrochado tu dinero en prostitutas, ¡armas la barbacoa y baile nivel Rosalía en el zócalo!” (obvio que eso de Rosaía no viene en la Biblia, pero es la noticia del día). 😁

Una vez más, el padre se encontró en una situación donde nadie lo hubiese juzgado si le volteaba la cara con un par de cachetadas guajoloteras al niño insolente. Pero en su lugar, decidió abrirle los ojos y explicarle la situación: “Mira, querido hijo, tú siempre has estado a mi lado y todo lo que tengo es tuyo. Teníamos que celebrar este día feliz. ¡Pues tu hermano estaba muerto y ha vuelto a la vida! ¡Estaba perdido y ahora ha sido encontrado!

Todo ese tiempo el niño maravilla, al igual que su hermano, había sido el protagonista de dos historias, la que su padre veía, en la que era dueño de todo y podía disfrutar del amor y la compañía de su padre; y la que él veía, en la que tenía que esforzarse como un jornalero para hacer lo correcto y así tener la aprobación y el cariño de su padre.

Estas historias distorsionadas que los dos hermanos veían me dejan algo muy claro, no puedo hacer nada tan malo como para evitar que Dios me deje de amar, y tampoco puedo hacer nada tan bueno como para hacer que Dios me ame más de lo que ya me ama. Todo se trata de su gracia y su decisión de amarme. El día que esa verdad pasó de mi cabeza a mi corazón, me sentí completamente amado, no hay mejor experiencia que eso, te lo recomiendo ampliamente.

Feliz lunes.

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