El trinar de los pájaros, la leve brisa, el sol que calienta suavemente la piel, no demasiado caliente, no demasiado frío, simplemente perfecto. Despiertas en este ambiente insuperable, mientras sigues acostado en una hamaca suave y cómoda, rodeado de palmeras y flores exóticas. Así comienza un día cualquiera en el paraíso. 🏝
Moisés se levanta y se dirige hacia la palapa donde está listo el desayuno buffet, ahí se encuentra con Abraham, Noé, y Elías, para su tradicional brunch de los super amigos de los viernes. La conversación transcurre sin novedades, Moisés presumiendo lo espectacular que fue cruzar el Mar Rojo en seco, Noé argumentando que hubiese sido más espectacular si hubiese construido un arca, y Elías diciendo que mejor hubieran pedido un carro de fuego para que los transportara; una típica conversación entre rockstars de la fe. 😎
Ya terminando el brunch, deciden dar una pequeña caminata para ayudar a la digestión, y en eso, escucharon el alboroto que causa el arribo de un nuevo inquilino del paraíso. No pueden evitar sentirse atraídos por el bullicio, así que se dirigen hacia la entrada para darle la bienvenida al recién llegado, no por chismosos, sino para hacerlo sentir en casa.
Después de una serie de abrazos del equipo de bienvenida, por fin el nuevo se topa con los super amigos, quienes después de darle la bienvenida y las felicitaciones correspondientes, le preguntan: ¿Eras profeta o un gran sacerdote? No —responde el nuevo con mucha tranquilidad. Entonces, ¿te dedicabas a realizar muchas buenas obras? No, de hecho —continuó el nuevo—, era ladrón. 😳
Moi volteó a ver a Abi, Noe y Eli con cara de: “Necesitamos un nuevo cadenero, aquí ya están dejando entrar a cualquiera”. Pero antes de entrar en pánico y dejarse ir en un mal viaje de juicio contra el nuevo, decidieron darle una oportunidad de explicar cómo había llegado al paraíso, así que le preguntaron directamente, y entonces, ¿cómo llegaste al paraíso? ¿Cuál fue el momento excepcional de tu vida que hizo que te ganaras tu entrada?
El nuevo se quedó pensando por un momento, y después de unos segundos les respondió: —No hice nada excepcional, durante toda mi vida de adulto solo me dediqué a robar para tener para las caguamas con los cuates. El problema fue cuando los romanos nos cacharon y me condenaron a morir crucificado. 🤦🏻♂️
Moi, Eli, Abi, y Noé se voltearon a ver con incredulidad, y discretamente comenzaron a buscar a los ángeles del staff para que desalojaran al nuevo, pero justo cuando estaban por levantar la mano y gritar “seguridad”, el nuevo añadió: —ah, y ya en la cruz le dije a mi vecino, que era un gran maestro que crucificaron injustamente, “acuérdate de mí cuando vengas en tu reino”, y me respondió: “te aseguro que hoy estarás conmigo en el paraíso”, y aquí estoy. Los super amigos intercambiaron miradas y solo pudieron decir, wow, esto de la gracia es la onda. 😮
Hoy solo quiero decirte que no necesitas mortificarse si no eres un rockstar de la fe, solo necesitas poner tu fe Jesús y disfrutar de su gracia. Nos vemos en el paraíso.
Feliz lunes.
