Malas noticias 🥴

Hola, hija, ¿cómo estuvo tu día hoy en la escuela? ¿qué novedades hubo? —Son las preguntas con las que generalmente saludo a mis hijas cuando regreso de trabajar; y no es que se requiera mucho esfuerzo para que comiencen a hablar, ya que al ser mujeres se sienten obligadas a cubrir su cuota de 30,000 palabras por día. 

Su respuesta generalmente es un reporte de incidentes como: Pues resulta que la maestra regañó a Pepito porque no llevó la tarea, pero fue muy gracioso, porque Pepito le estuvo diciendo que su tarea se la comió el perro y por eso no la había llevado. También cuentan historias sobre cómo alguno de sus compañeros se accidentó en el receso, o que los suspendieron por llevar un vape al salón; lo malo de esa historia es que fue cierta, y lo peor es que me la contó mi hija de ocho años. 😲

El punto al que voy es que he notado que en su mayoría me cuentan malas noticias, o accidentes, o quejas, o algún reclamo, o una desgracia que le ocurrió a sus compañeros. Y no es porque mis hijas sean unas pesimistas empedernidas y vayan por la vida buscando de qué quejarse… bueno la adolescente tal vez, pero el chiste es que generalmente lo primero que contamos son cosas malas, no por nada existe el dicho “las malas noticias vuelan, y las buenas apenas andan”. 😁

Con esto en mente, el otro día, después de escuchar el reporte de todas las desgracias del día, se me ocurrió preguntarle a mi hija si había pasado algo bueno. Me dedicó una mirada de “¿ahora qué te picó”? y, después de tomar unos momentos para reflexionar sobre su día, dijo en tono despectivo: “ah pues algo bueno es que la maestra se enfermó y no tuvimos examen”. 😂 La vi con cara de: ¿en serio es bueno que la maestra se enfermara? Se dio cuenta de mi expresión y de inmediato corrigió: “lo bueno es que no tuvimos examen, porque lo de que la maestra se enfermara es malo”. 

Y la verdad esta actitud no es exclusiva de los niños, todos somos así, creo que tenemos una predisposición para ver las cosas negativas, y nos cuesta trabajo ver las cosas positivas. ¿Y cómo podemos resolver eso? Pues cada que te pregunten cómo estás, tienes que responder con un falso y políticamente correcto: “bien, gracias”. 😜 No, no es cierto. Creo que una de las formas en las que podemos cambiar eso es haciendo algo que Dios nos ordenó: Den gracias a Dios en cualquier circunstancia. Esto es lo que Dios espera de ustedes.

Enfocarnos en ser agradecidos nos llevará a ver las cosas buenas de la vida, y no es una actitud simplista de negar los problemas o las circunstancias difíciles, sino se trata de creer que lo que Dios dice es verdad, es creerle cuando dice que utilizará cada situación para nuestro beneficio.

Feliz lunes.

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