Solo un poquito más

¿Has conocido a alguien a quien parece que las enfermedades no le hacen mella, de esas personas estoicas que soportan el dolor y van por la vida como si fueran de hierro y nada les afectara? Yo sí, y la verdad son admirables; desafortunadamente yo no soy una de esas personas, en lugar de estoico, califico más para la categoría de “fino y exquisito”. ¿Viste con qué elegancia disfracé lo débil y quejumbroso que soy? 😁

Y para muestra un botón, hoy todo el día he tenido un dolor de cabeza que ya hasta me tiene de malas. Generalmente no soy taaan quejumbroso, sin embargo, cuando se trata de un dolor de cabeza la cosa cambia, y no necesita ser algo tan fuerte, cualquier dolorcito en la cabeza me pone mal. 

¿Y para qué te cuento esto? Pues porque gracias a ese dolor iba a dejar el post hasta aquí, solo con la explicación de por qué no escribí más. Sin embargo, mi esposa leyó los dos primeros párrafos y me dijo “no lo desaproveches, mejor espera a mañana y conviértelo en un Dios en martes”.  Y ahí las cosas hicieron click.

En más de una ocasión he postergado alguna actividad para después porque me he topado con resistencia, y muchas veces la opción más cómoda ha sido recurrir al típico “mañana termino”. Sin embargo, ese mañana muchas veces no llega, resultando en una lista de cosas por concluir que cada día va en aumento.

Lo malo es que a veces todo lo que se requiere para conseguir el resultado esperado es un pequeño esfuerzo adicional, y muchas veces nos perdemos ese resultado extraordinario por no hacer un último esfuerzo. Nos quedamos a una barrita de distancia. 🤦🏻‍♂️

En mi caso, eso ya significó escribir un post, pero definitivamente hay cosas mucho más importantes que un blog, como tus relaciones personales. ¿Cuántas veces postergamos esas conversaciones incómodas? ¿con qué frecuencia preferimos dejar las cosas sin resolver en lugar de aclarar las diferencias? Es ahí donde podemos aplicar eso que dijo Jesús en relación con el amor al prójimo, cuando alguien te pide que lleves su carga por una milla, llévala dos. 

Hoy te invito a que no te desanimes, tal vez todo lo que necesitas para que tus relaciones personales sean tan excepcionales como lo has soñado, es dar esa milla extra. Así que anda, y abraza a tu suegra. 😂

Feliz lunes.

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