Gracias… otra vez.

Quiero escribir un blog —Le dije a mi esposa en un tono de adolescente, ese tonito de flojera que hace que te den ganas de darles una patada. Y lo bueno fue que la respuesta de mi esposa estuvo a la altura de mi actitud. Pues siéntate y no te levantes hasta que lo escribas, llevas meses diciendo que quieres escribir y no haces nada —me dijo con mucho amor y firmeza, manera elegante de: me grito y me aventó la chancla, 🤣 no te creas, no me aventó la chancla, ni me gritó, pero si me dijo que no me levantara hasta que terminara el post.

Terminé de escribir lo que sería mi primer post y subí a nuestra habitación todo orgulloso para mostrarle a mi esposa el resultado de mi esfuerzo. Su respuesta fue igual de motivante que la anterior, “¿y dónde está el blog?” La volví a ver con cara de adolescente, esa que ponen cuando meten la comida al micro y no le prenden, y cuando les reclaman te responden: “tú nada más me dijiste que lo metiera, no que le prendiera”. 😂 Y además de mi cara, mi respuesta también fue del nivel de adolescente, “solo me dijiste que escribiera, no me dijiste que lo publicara”. Vete a publicar eso, y sube hasta que tengas el primer post publicado.

No me quedó de otra, tuve que generar una cuenta en wordpress, pagar un dominio, piratearme un logo, inventar un nombre y publicar mi primer post; todo cortesía de la visión y sutileza de mi esposa.


Te cuento esto porque esta semana cumplo tres años de escribir este blog, y ha sido una gran experiencia; y quiero dedicar el resto del post a todos los que amablemente lo leen cada semana, a los 12 suscriptores, a quienes me escriben y me dicen que les gustó el post, y por qué no, también a los que me han dicho que no les gustó, gracias por leerlo y tomarse la molestia de hacerme llegar su comentario. Ah, también le doy las gracias a aquellos que me han invitado a dar pláticas, aunque nunca he aceptado la invitación, pero el simple hecho de recibir la invitación ha sido algo halagador, muchas gracias por el gesto.

Pero sobre todo le agradezco a mi esposa, sin ella esto no hubiera pasado, el blog seguiría siendo una idea en mi cabeza. Y porque en esos lunes en los que me siento sin ganas de escribir, entiéndase, cada lunes, me motiva amorosamente (con chancla en mano) a escribir algo. Te amo Bon, gracias por esto y por todo.

En fin, gracias por leer este post tan personal y sin sentido, espero que el siguiente lunes regresemos a alguna historia, mientras tanto puedes leer cualquiera de las otras 152 que hay. 😉

Feliz lunes.

1 comentario

  1. Avatar de Martha Martha dice:

    Gracias a Dios por tu constancia de cada lunes, que hace posible llegar al tercer año, felicidades 😃

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