Dicen que el tercer lunes de enero es el día más depresivo del año, pero resulta que para mi no lo fue; si leíste los posts del año pasado, te darás cuenta que mi calendario está totalmente desfasado, así que para mí el blue monday fue hoy. Y es que despertar para darme cuenta de que la derrota de los niners en el super bowl no fue una pesadilla hizo que el día comenzara mal.
Las cosas se complicaron cuando mi esposa me dijo que se sentía enferma, yo digo que su estómago no soportó la derrota de los niners, pero ella dice que fueron las hamburguesas que hice. 🙄 El día prosiguió y las cosas no mejoraron mucho, cuando llegué por la tarde a la casa mi actitud no era de lo mejor, y no estaba enojado, sino que simplemente todo lo veía con una gran negatividad; me sentía como las caricaturas que el personaje tiene su nube personal que lo sigue con lluvia y truenos. Mi actitud era tan evidente que mi esposa me dijo en tono sarcástico —Hoy vienes derrochando actitud.
El día dio un giro inesperado cuando recibí un mensaje de una tía, una de las ocho lectoras de este blog. Al parecer el celular le recordó un evento de hace unos años, y me envió una foto de mi hija mayor cuando era pequeña. Sin darme cuenta, una pequeña sonrisa invadía mi rostro, el simple hecho de ver a mi hija comiendo una gran rebanada de pastel me hizo el día.
En ese instante pasó algo más, caí en cuenta de que soy hijo de Dios, algo en mi cabeza hizo click y me dí cuenta de que Dios se deleita viéndome; más de lo que hoy lo hago con mis hijas. En mi mente imaginé la siguiente escena, Dios diciéndo: “Mira Micky (porque en mi cabeza así le dice al arcángel Miguel), ¿ves ese guapo gordito con cara de puchero? es mi hijo, yo lo hice, está bien chulo, ¿verdad?”
Inmediatamente cambió mi día, el reconocer que Dios se alegra de verme hizo que la mini tormenta sobre mi cabeza se disipara. Nada como saber que le caes bien a Dios para que tu día mejore completamente. Y para que no digas que estoy medio loco (aunque sí lo estoy), te dejo uno de muchos ejemplos donde la biblia dice que Dios se emociona de verme: El Señor estará contento de ti. Con su amor te dará nueva vida; en su alegría cantará como en día de fiesta.
No hay apachurramiento que soporte eso, saber que Dios te ama, que le caes bien, que se pone contento de verte, hace que todo cambie. Y por cierto, tú también eres su hijo y le caes muy bien. Tal vez no tanto como este gordito, pero… ntc. 😂
Feliz lunes.
