Ayer fue domingo de ramos, lo que según yo dio inicio a la semana santa; entiéndase vacaciones, ¡yey! Pero para no verme tan materialista con eso de las vacaciones, digamos que también es un momento para reflexionar. Y es cierto, que mejor momento que este para reflexionar sobre la Navidad. 😁 Lo sé, tengo un desfase de meses.
Y no, no es broma, pensando en lo que representa esta semana, me puse a pensar en la vida de Jesús; y qué mejor manera de hacerlo que desde su nacimiento. Cuando comencé a leer sobre el nacimiento de Jesús me di cuenta de algo interesante, siempre que los ángeles llegaron a dar avisos de las cosas que pasarían, el nacimiento de Juan el Bautista, el aviso a María sobre el nacimiento de Jesús, etc., iniciaban su interacción con los humanos con la frase “no tengas miedo”. ¿Por qué dirán eso? ¿De plano estarán tan feos? 😬 No lo creo, seguramente son criaturas chulísimas, dignas de ser admiradas, casi como un servidor. 😎
Te voy a contar mi teoría. Las vidas de las personas a quienes los ángeles visitaban estaban a punto de sufrir una intervención de parte de Dios, y la verdad eso es algo que sí da miedo. Y no porque Dios sea malo o te vaya a hacer algo malo, sino porque el hecho de que Dios intervenga en tu vida es cosa seria. Imaginemos la vida de María, estaba a punto de convertirse en la comidilla de todo el pueblo, la muchacha embarazada que decía que Dios la embarazó. Ya me imagino a doña Panchita y toda su pandilla de viejas chismosas despedazando la reputación de María. 😤 Y déjate del chisme, según la ley, podían apedrear a María por estar embarazada fuera del matrimonio. 😳 Con esa intervención de Dios a cualquiera le da miedo.
Hoy en día no pienso en la intervención de Dios como algo tan serio, al contrario, creo que tengo una percepción muy distorsionada de lo que es una intervención de Dios. Creo que Dios puede intervenir en mi vida solo para hacer lo que yo le pido, para responder todas mis necesidades y deseos, realmente tengo una versión muy “domesticada” de Dios. Y nada más lejano de la realidad, Dios no es algo que podamos controlar con una oración, Dios es soberano, Él puede hacer lo que mejor le plazca.
Peeero, si bien Dios es soberano y puede hacer lo que a Él le plazca, podemos tener la certeza de que siempre hará lo que es mejor para nosotros, aun cuando no lo parezca. Creo que por esa razón los ángeles siempre llegaron diciendo “no temas”, porque a pesar de que las intervenciones de Dios pueden ser intimidantes, siempre tienen como finalidad nuestro bienestar.
Feliz lunes.
