¡BEEEEP! ¡BEEEEP! Sonó la alarma anunciando que ya era hora de iniciar el día, y aunque generalmente los lunes son días complicados ya que las ganas de levantarse y comenzar con el día son muy escasas, hoy fue diferente. Al escuchar la alarma me levanté casi de inmediato, y no es porque haya comenzado una nueva disciplina y esté a punto de convertirme en un espartano, fue algo mucho más sencillo, hoy fue el primer día de clases de mi hija, y la adrenalina del primer día hizo que todo fluyera de lo más fácil.
Sin embargo, el subidón de adrenalina no duró mucho, para eso de las 3 de la tarde la desmañanada ya estaba pasando factura, mis hermosos ojitos se cerraban contra mi voluntad, ahora sí parecía espartano, luchando a muerte para mantener los ojos abiertos. 😂
Eso me hizo pensar en lo poco que puedes lograr basado en los impulsos y emociones. Si bien son un excelente motor para iniciar algo, no son el combustible que te hará lograr las metas que te has propuesto, lo que te llevará a cumplir esas metas es el trabajo y la disciplina.
Y eso de la disciplina no es nada divertido, y no lo digo yo, hasta la biblia lo dice: “Ciertamente ninguna disciplina al momento es motivo de gozo, sino de tristeza; peeeero , después da fruto…” Ese acento en el “pero” lo agregué yo, así me lo imaginé cuando lo leí, porque me sonó a “no está padre peeero, es la manera de hacerlo”.
Todo esto me recordó lo mucho que tengo que mejorar con eso de la disciplina, por ejemplo, llevo más de tres meses en una “breve pausa” de no escribir este blog. 😬 Así es que decidí ponerme en acción e iniciar esta nueva temporada.
Y la verdad es que no tengo una historia divertida o una gran anécdota, pero si espero a que llegue ese momento, pueden pasar años y nunca voy a reiniciar, como dice la biblia: “El agricultor que espera el clima perfecto nunca siembra; si contempla cada nube, nunca cosecha“. Así que sin más preámbulo, bienvenid@s a esta nueva temporada de Dios en lunes. 🎉 Espero que nos divirtamos mucho y que aprendamos algo en el proceso.
Ah, y para no dejarte sin tarea, si estás como yo y tienes una enorme lista de pendientes, deja de esperar que llegue la inspiración o que sea el momento perfecto, recuerda que no hay mejor día que hoy para poner manos a la obra.
Nos leemos la siguiente semana.
Feliz lunes.
