¿Tu maestro paga impuestos? —Le preguntaron a Pedro los encargados de recolectar los impuestos para el templo. Es una de esas preguntas que te sacan de onda, algo así como si te cayera hacienda pidiendo el pago de tu declaración anual. Son de esas cosas que no te gustan. Sin embargo, Pedro no se intimidó, por el contrario, sacó sus habilidades histriónicas y les dijo de manera sobrada: “Sí, claro, sí paga los impuestos”, se vio pudiente. 😎
Lo divertido es lo que sigue en la historia, en lugar de que Pedro sacara dinero y pagara sus impuestos y los de Jesús, tal y como lo haría cualquier hijo de papi, se dirigió a buscar a Jesús para pedirle dinero. 😁 Todo indica que Pedro iba corto de liquidez y los cobradores de impuestos no aceptaban transferencias.
Jesús, quien siempre estaba al tanto de la situación, se adelanta a Pedro y le da una instrucción de lo más rara. Lo manda a pescar. Y no precisamente para vender los pescados y pagar los impuestos. Literalmente le dijo: “Vete al lago y echa el anzuelo. Saca el primer pez que pique; ábrele la boca y encontrarás una moneda. Tómala y dásela a ellos por mi impuesto y por el tuyo.” ¿Qué? ¿en serio?
Aunque tiene algo de lógica, porque Pedro era pescador, imaginate que hubiese mandado a otro discípulo que fuera como esos pescadores aficionados que no pescan ni un resfrío. Sin embargo no entiendo la lógica detrás de este milagro, digo, si ya iba a hacer un milagro por qué no hacer que la moneda apareciera en la bolsa de Pedro, o en la de Juan, obvio en la de Judas no, porque él también haría su “milagrito” y la desaparecería.
Después de darle algunas vueltas a este milagro tan raro, que parece más truco de magia que milagro, entendí algo. Después de que Pedro se metiera en problemas al afirmar cosas que no podía cumplir, Jesús salió al rescate pero con la “colaboración” de Pedro. Fue un milagro en el cual Jesús permitió que Pedro participara. Todos ganaron, Jesús demostró estar en control de todo, Pedro salió de apuros y el pez por fin pudo escupir la moneda que se había tragado. 😂
Ese milagro es un ejemplo de cómo Dios puede ayudarnos de manera sobrenatural en medio de nuestras actividades cotidianas. Es posible que nos encontremos en medio de un problema al que no le vemos solución, y en lugar de sentirnos abrumados, tenemos la esperanza de que Jesús aparecerá y hará algo a través de nuestras actividades cotidianas; nos hará colaboradores de los milagros que él puede hacer en nuestras vidas.
Así que no me queda más que agradecerle a Pedro por su imprudencia para meterse en problemas de grátis, eso me da esperanza al saber que, aún de esas metidas de pata, Jesús está listo para obrar de manera sobrenatural para salvarme. Y ya sabes, ante cualquier problema, “vete a pescar”.
Feliz lunes.
