Melatonina 😴

¿Qué tan pesado tienes el sueño? Yo solía tener el sueño pesado pero todo cambió cuando nacieron mis hijas, a partir de ese entonces ya estoy programado para despertar por cualquier ruidito que se parezca a la voz o llanto de mis hijas. Por fin entendí las frases que escuchaba decir a “los viejitos”: “Cuando eres padre no vuelves a dormir en paz”, y “Si eres padre y no tienes sueño, algo estás haciendo mal”.

Traigo esto a colación porque recordé la historia en la que ví que Jesús también tenía el sueño pesado, qué digo pesado, pesadísimo, dormía como piedra. Con decirte que un día se quedó dormido en medio de una tormenta, y no iba en un camarote de un gran crucero de Norwegian cruise line o Royal caribbean, iba en la popa de una pequeña barca pesquera que, según cuenta la biblia, se estaba anegando y corría peligro de hundirse. Obviamente que hasta se estaba mojando y ni así despertaba.

Y mientras Jesús dormía, los discípulos luchaban por mantener la barca a flote, pero llegó el punto en que se vieron rebasados por la tormenta y comenzaron a entrar en pánico. Y no lo digo en un tono de reproche, porque la tormenta debió ser cosa seria, ya que cuatro de los doce discípulos eran pescadores, no eran novatos en eso de una lluvia en medio del lago, pero aún así, el miedo se había apoderado de ellos. 😰

Como último recurso, y en un tono ya medio irrespetuoso, fueron a despertar a Jesús: ¡Maestro! —gritaron—, ¿no te importa que nos ahoguemos? Se pusieron a full en modo drama; me los imagino como esas doñitas chantajistas que les dicen a sus maridos frases como: “¡Ya no me cuidas como cuando éramos novios!” 😂

Jesús ni los fumo, no se enredó en el drama. Solo se despertó, reprendió al viento y a las tempestuosas olas; en ese momento la tormenta se detuvo, y todo quedó en calma. Acto seguido, les preguntó a sus discípulos: ¿Por qué tienen tanto miedo?

Esta escena me hizo preguntarme ¿cuál hubiese sido mi actitud si estuviera en el lugar de los discípulos? ¿También hubiese entrado en pánico? Obviamente sí, de seguro gritaría con voz de señorita “nos morimos, nos morimos” —mientras brincaba en la barca jalándome el cabello. Y no te burles de mí, porque seguramente tú también lo harías.

Pero ¿por qué Jesús no entró en pánico? La respuesta es obvia, Jesús sabía que él estaba en control de todo. Jesús no se apanica con nada, y es aquí donde las cosas me hicieron click. Saber que Jesús está conmigo debe ser mi primer pensamiento cuando las “tormentas” de la vida amenazan con hundir mi barca. Así que la próxima vez que las tormentas de la vida te hagan pensar te estás hundiendo, no entres en pánico, toma un momento y pregúntate, ¿esto le quitaría el sueño a Jesús? 😉

Feliz lunes.

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