Q & A 🤔

La semana pasada te conté una historia cuyo mensaje principal fue que Dios está en control de todo y que nada le quita el sueño, literalmente. En la historia, la biblia nos dice como Jesús dormía en medio de una tormenta que amenazaba con hundir la barca en la que viajaban él y sus discípulos. Obviamente todo terminó bien, Jesús se despertó, o mejor dicho, lo despertaron los gritos y reclamos de los discípulos, y acto seguido, calmó la tormenta y todos fueron felices; un clásico final feliz, de esos que solo salen en The Chosen. 😂

Pero si ya eres un adulto, entiéndase, tienes responsabilidades, trabajo, cuentas por pagar, dependientes económicos, dolor de rodillas, etc., etc.; sabes que no siempre las historias terminan así, no siempre hay un final feliz donde todas las cosas se arreglan y los protagonistas se casan, tienen tres niños hermosos y viven felices para siempre en una casa espectacular. Y la semana pasada me lo hicieron notar, después de leer el post, alguien me dijo: “perdón el pesimismo, eso que escribes se oye muy bonito, pero a veces aunque tengas fe, la solución no llega”.

¿Y qué crees? Es cierto. No es pesimismo, es la realidad, a veces, aunque tengamos fe, no llega el resultado que esperamos. Y no pienso insultar tu inteligencia diciéndote que si crees en Dios todo será color de rosa, porque no es cierto. A pesar de que tengamos nuestra fe en Dios a veces no llega la solución, el negocio quiebra, somos despedidos del trabajo, la reconciliación con esa persona especial no llega, el diagnóstico médico es negativo, etc., etc. 

Y este punto también se lo explicó Jesús a sus discípulos. Después de la última cena, cuando ya estaba dándoles las instrucciones finales porque estaban a punto de crucificarlo, les aclaró esta situación, les dijo: “Yo les he dicho estas cosas para que en mí encuentren paz. En este mundo van a sufrir, pero anímense, yo he vencido al mundo.”

Así que ya sabes, el punto de este blog no es decirte  —lease en tu mejor acento portugués— “pare de sufrir”. 😂 Sino recordarte que “vas a sufrir”, pero que no tienes porque sufrir solo y desesperado. Dios está ahí y está listo para darte paz y esperanza. Y si las cosas van de mal en peor, es porque… la verdad no sé porque sea, pero sí sé que en la eternidad tendré mi Q&A con Jesús, y todo cobrará sentido.

Feliz lunes.

Deja un comentario