Ni reyes ni magos 👑

Dirige tu camello a la derecha y continúa de frente durante 1500 kilómetros, al llegar a la rotonda, toma la tercera salida con destino a Jerusalén, mantente a la derecha y en 500 metros tu destino se encontrará a la izquierda. Y fue así como los “tres reyes magos” llegaron al castillo del rey Herodes, era el destino más lógico en su búsqueda del nuevo rey de los judíos.

Por cierto, después de una árdua investigación —entiéndase preguntarle a google y a chatGPT—, no encontré evidencia bíblica de que fueran reyes, tampoco que solo fueran tres, y menos que uno se llamara Baltazar y fuera de raza negra; al parecer todo eso lo agregaron después, por aquello del #BlackLivesMatter. 😁 Lo único que dice la biblia es que eran “sabios del oriente” y que buscaron a Jesús para adorarlo. 

Regresando al tema, las ducciones iniciales de estos sabios sobre el lugar específico del nacimiento de Jesús fueron erradas,se fueron al castillo del entonces rey, Herodes el grande, quien en lugar de mesias parecía mas algún autócrata latinoamericano. 😂 Obviamente ese rey ni siquiera estaba enterado que el mesías había nacido, y peor aún, no tenía la menor intención de adorarle.

Nuestros queridos protagonistas no se rindieron ante su primer desatino. De inmediato subieron a sus Ferraris y recalcularon ruta en el GPS —es decir, se treparon a sus burritos sabaneros y siguieron la estrella que vieron desde el oriente. Varios kilometros más, y ya con las nachas en crisis después de tanto cabalgar, por fin llegaron a Belén.

La biblia dice que cuando llegaron a la casa, vieron al niño con María, su madre; y postrándose lo adoraron. Abrieron sus cofres y le presentaron como regalos oro, incienso y mirra. Es sorprendente que, a pesar de no haber encontrado una escena que cumpliera con las expectativas dignas del nacimiento de un rey, aún asi sabían que estaban frente al creador del universo.

La celebración navideña quedó atrás, y es probable que estemos como Herodes, ni nos enteramos de que Jesús nació; solo sabemos que habernos “autoregalado” ese teléfono, que compramos a pagar en solo 500 semanitas, tal vez no fue la mejor idea. Pero nuestro año no tiene por qué transcurrir de esa forma; tenemos la oportunidad de ser como los sabios del oriente, es decir, ser intencionales y dedicar tiempo para buscar a Jesús.

Es muy probable que nuestra búsqueda también esté llena de desatinos y decepciones, pero, te animo a que sigas el ejemplo de estos sabios y que persistas en tu búsqueda de Dios. Te puedo asegurar que el resultado será el mismo, una alegría enorme por haber encontrado a tu salvador.

Feliz lunes.

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