Un buen día llegó un gringo de visita a un pequeño pueblo que estaba atravesando una enorme crisis económica; fue al hotel del pueblo, y preguntó —¿Cuánto cuesta el hospedaje por noche? $100 USD —respondió el encargado. El turista saca su billete de $100 USD y lo pone sobre el mostrador. Acto seguido, pide ver la habitación antes de confirmar su estancia. Deja su billete en el mostrador y sube a revisar su habitación.
En cuanto se va, el encargado del hotel llama a la fonda de Doña Panchita para pedirle que le prepare un desayuno, y probablemente la comida y la cena para un huésped. Doña Panchita responde indignada —No puedo, ya me debes $100 USD. El encargado del hotel le responde: —Aquí tienes tus $100 USD.
Doña Panchita llama al lechero para pedirle que le lleve leche, queso y mantequilla para el desayuno del huésped del hotel. El lechero le responde —No puedo, ya me debes $100 USD. Doña Panchita saca el billete de $100 USD y lo apura para que le lleve su encargo.
El lechero lleva su pequeña y destartalada camioneta a la gasolinería, en donde el encargado le dice que no le puede surtir porque ya le debe $100 USD. El lechero, todo empoderado, saca sus $100 USD y le dice que llene el tanque.
El dueño de la gasolinería llama a Doña Panfila, la encargada de la lavandería del pueblo y le dice: —Te tengo un dato que te interesa, hay un huésped nuevo en el hotel, seguramente necesitarán de tus servicios. Doña Panfila responde indignada, —con ese dato no harás que te perdone los $100 USD que me debes. El encargado de la gasolinería le manda los $100 USD para saldar su deuda.
Doña Panfila llega al hotel y le dice al encargado: “Escuché que hay un huésped, así que vengo a ofrecer mis servicios de lavado y planchado”. El encargado se enoja y responde: —No puede trabajar para nosotros, nos debe $100 USD en comisiones. Doña Panfila, como buena mujer triunfadora, saca los $100 USD y los deja en el mostrador. En ese instante baja el huésped y dice: —Lo siento, el cuarto no me gusta. Camina hacia el mostrador, toma sus $100 USD y se va. 😂
Moraleja, con solo 10 minutos de que un turista hizo circular $100 USD en el pueblo, todo el mundo pudo pagar sus deudas. Si el turista no hubiese hecho circular su billete todos hubiesen seguido endeudados.
Los economistas afirman que cuando el dinero no circula, se produce la crisis. Lo mismo pasa con la gracia que Dios nos da; cuando solo la guardamos y no la extendemos a quienes nos rodean, el mundo “sigue endeudado”. Hoy te invito a que compartas de esa gracia, que compartas ese favor inmerecido con alguien que te rodea. No sabes todo el bien que un pequeño gesto, o una pequeña acción de tu parte puede representar para la vida de quienes te rodean. 😎
Feliz lunes.
