Carro azúl 🚙

Imagina que acabas de comprarte un coche azúl turquesa (y por el estado de la economía, realmente solo alcanzas a imaginar). 😂 Regresemos al tema, acabas de comprar tu carro y estás feliz, orgulloso y convencido de que tu elección es única. Pero de repente, en cada esquina, semáforo y estacionamiento, hay otro coche azúl turquesa. ¿Acaso el mundo entero decidió copiarte? ¿Los fabricantes se pusieron de acuerdo para fastidiarte?  

No, querido lector, lo que estás experimentando se llama **ilusión de frecuencia** (también conocida como fenómeno Baader-Meinhof, pero ese nombre suena más a película ochentera de espías). Básicamente, ocurre cuando algo nuevo capta tu atención y, de la nada, parece que está en todas partes.  

En realidad, esos coches azúl turquesa, perros salchicha, personas con ropa oversize, o lo que sea que esté llamando tu atención, siempre han estado ahí. Pero antes no los notabas porque tu cerebro estaba ocupado con otras cosas, como recordar dónde dejaste las llaves, o si apagaste la estufa, o si desconectaste la plancha.

El cerebro es un maestro en filtrar información irrelevante. Pero cuando algo se vuelve significativo para ti, tu mente entra en “modo detector”, y de pronto, empiezas a verlo por todos lados. No es que haya más de lo que crees, es que ahora tú lo ves más.

Y esto de la ilusión de frecuencia es justo lo que me está ocurriendo, ahorita veo muletas por todos lados, los centros de rehabilitación física aparecieron en cada esquina de la ciudad, en las búsquedas de internet todo se trata de huesos y remedios auxiliares en la regeneración de ligamentos, parece que es el tema que se ha puesto de moda.

Así que no, el universo no te está enviando señales místicas para que compres un carro. Tampoco es una conspiración secreta de fabricantes de coches azúl turquesa o criadores de perros salchicha. Solo es tu cerebro haciendo lo que mejor sabe hacer: jugar contigo. 😬

¿Y qué tiene que ver esto con Dios? Pues nada. 😂 Y ese es justamente el punto, en estas últimas semanas mi enfoque ha estado en resolver asuntos familiares y he dejado de “buscar a Dios” en las cosas cotidianas de la vida, así que cuando me siento a escribir lo único en lo que puedo pensar es en rehabilitación y trámites, no llega nada más.

Así que hoy quise compartirte mi experiencia para que te sirva de mal ejemplo. 🤦🏻‍♂️ No dejes que las múltiples ocupaciones de la vida te pongan en “modo detector” y te hagan perder el enfoque de las cosas que Dios tiene para tu vida. A final de cuentas la mejor respuesta siempre está en Dios.

Feliz lunes. 

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