Nueva configuración

Juan, ve a ver el gallinero, seguro que ya se metió un zorro —Fue la frase con la que Eunice despertó a su esposo; quien de una, se levantó de la cama y salió corriendo hacia donde se supone estaba la puerta. Y digo estaba, porque Eunice, como toda buena esposa empoderada,  tuvo la brillante idea de cambiar los muebles de lugar, así que en lugar de salir corriendo por el umbral de la puerta, Juan se hizo candidato indiscutible a una rinoplastía. 😂

El alboroto en el gallinero seguía en su apogeo, así que Juan, decidido a convertirse en el héroe de todas esas hermosas gallinas, ni tardo ni perezoso, emprendió la carrera hacia donde supuso que ahora se encontraba la puerta, solo que una vez más la oscuridad, y la nueva ubicación de los muebles, le hizo toparse con pared. 🤦🏻‍♂️

En ese instante la necesidad de Juan de convertirse en un héroe se transformó en enojó ocasionado por la desubicación. Así que se dio por vencido y, a tientas, volvió a su cama sobándose la nariz mientras refunfuñaba: “¡Que se traguen las gallinas!”. 😁

Algo que vale la pena destacar, es que unas horas antes Juan estuvo muy contento con los cambios en el acomodo de los muebles que hizo Eunice. Hacían que la recámara tuviera una sensación de amplitud que la hacía más acogedora, y además durante el día la iluminación era mucho mejor. El detalle es que por la noche en el rancho la oscuridad es abrumadora, y el sentido de ubicación de Juan todavía estaba programado a la antigua orientación de sus muebles.

Esta anécdota de Juan es un gran ejemplo de lo complicado que puede ser acostumbrarse a los cambios, sin importar que los cambios sean positivos. Esto puede ocurrirnos aun cuando decidimos comenzar una relación con Dios; sin duda es lo mejor que podemos hacer, pero eso no impide que la temporada de “adaptación” a los nuevos hábitos pueda ocasionarnos más de un buen golpe contra la pared.

Sin embargo, el costo que pueden tener esos pequeños golpes de la adaptación no se compara con el beneficio del cambio que implica conocer a Dios. Así que ya sabes, no te desanimes por los contratiempos que seguramente se presentarán cuando intentes cultivar tu relación con Dios; sigue adelante y en poco tiempo tendrás un nuevo “sentido de orientación” que estará alineado con la voluntad de Dios para tu vida. 😎

Feliz lunes.

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