Vamos a comenzar con algunas preguntas incómodas. ¿Cómo vas con tus propósitos de año nuevo? ¿Continuas con la dieta? ¿Sigues yendo al gimnasio? Pues te presumo que yo no, esos propósitos ni siquiera llegaron a febrero. 😁 Pero hay un propósito que sí ha sobrevivido, y es el de leer la biblia. Sin embargo, no es algo de lo que me pueda jactar, porque la verdad es un propósito colectivo que pusimos en la familia, y en muchas ocasiones quienes se han encargado mantener con vida el propósito han sido mi esposa e hijas.
Una de las razones para mantener vivo este propósito es que ya le agarraron el gusto a eso del chisme, porque cuando te das la oportunidad de leer la biblia te percatas de la gran cantidad de “áreas de oportunidad” que tenían los protagonistas; manera elegante de decir que una gran cantidad de ellos eran todas unas fichitas; unas verdaderas obras de arte.
Encontramos historias de guerras, traiciones familiares, violaciones, venganzas, y un sin fin de cosas no creerías que están en la biblia, y mucho menos que fueran obra de personajes que consideramos “santos”; cuyos antecedentes podemos considerar algo “turbios”, por decirlo menos, puesto que nos topamos con asesinos, estafadores, egolatras, adúlteros y hasta suegras. 😂
No comento esto como un juicio al carácter de los personajes bíblicos, sino como algo revelador, he logrado entender como Dios no se fija en los antecedentes de las personas que decide utilizar, con decirte que me enteré que una prostituta forma parte de la genealogía de Jesús, sí, a ese nivel, con toda confianza puedo decir que Dios es totalmente incluyente. =) No cabe duda de que la biblia está llena de historias reales con personas reales, como tú y como yo, con mil problemas y fallas; pero con un Dios amoroso y perfecto.
Todo esto me da consuelo, saber que, sin importar mis equivocaciones y múltiples defectos, puedo estar tranquilo de que nada está fuera del alcance de Dios, su amor es tan grande que cubre cualquier pecado. Así que ya sabes, si en algún momento crees que no das el ancho para merecer el amor de Dios, estás en lo cierto; pero eso no es impedimento para que el extravagante amor de Dios llegue a tu vida, porque recuerda, nosotros amamos porque Él nos amó primero.
Feliz lunes.
