Bloqueado 🚫

Imagina que sales a la calle y, justo cuando ves venir a ese vecino chismoso que siempre quiere saber por qué tu perro ladra tanto, ¡zas! Lo bloqueas. Desaparece de tu vista, y tú de la suya. Se acabaron las pláticas incómodas, las preguntas pasivo-agresivas y las sonrisas forzadas y todas esas faramallas políticamente correctas.

En este mundo utópico, las personas tendrían un pequeño control mental o una app en el celular con tres botones mágicos: *bloquear*, *silenciar*, *dejar de seguir*. ¿Ex compañero de la secundaria convertido en gurú de las pirámides financieras? Unfollow. ¿Tía que opina de tu cuerpo como si fuera crítica de arte? Bloqueada hasta el año 3000. ¿Ese cuate que solo te habla para venderte seguros, vitaminas o membresías de gimnasio? Silenciado por ruido molesto. ¿Tu suegra… Sin comentarios.

Las calles serían más silenciosas, sí, pero también más felices. En vez de fingir interés, podrías caminar en paz, con tu lista de bloqueados creciendo como quien colecciona tazas de Starbucks: con orgullo. En la oficina, los pasillos serían zonas de tranquilidad: adiós a los que mastican como caballos, a los gritones de videollamadas y al que te dice “¡ya es viernes!”… desde el lunes. 🤦🏻‍♂️

Claro, habría polémica. ¿Y si alguien te bloquea a ti? Tendrías que reflexionar: ¿fue por mi playlist a todo volumen? ¿por compartir memes demasiado intensos? ¿será por mis chistes de suegra? No, por eso nadie te bloquearía 😂 ¿por enviar audios de 7 minutos explicando cosas que no me preguntaron? 

Este mundo no sería perfecto, pero sin duda sería… más silencioso, más personalizado, como una red social de la vida real.

¿Cuál es el problema de eso? Pues que vamos a terminar solos, porque tarde o temprano la gente siempre molesta u ofende; es algo intrínseco de las relaciones humanas, siempre hay fricciones. Así que ese experimento culminaría con la humanidad aislada y a punto de la extinción. Yo sé que para algunos eso suena bien, pero no lo es. 😬

La realidad no es así de simple, lamentablemente las cosas no desaparecen con un click, hay heridas que se quedan en nuestra alma, frases que nos dijeron que no podemos olvidar. La única respuesta definitiva la encontramos en Dios, quien nos dice: Sean tolerantes los unos con los otros, y si alguien tiene alguna queja contra otro, perdónense, así como el Señor los ha perdonado a ustedes.

Lo sé, suena imposible, pero cuando eliges perdonar como Dios te perdonó a ti, no lo haces por lo que sientes, o porque la otra persona lo merezca; perdonas porque Dios ya te perdonó a ti y eres libre para elegir el camino del perdón y la libertad.

Hoy, en este mundo de bloqueos y filtros, te invito a que tomes el camino que sana, no el camino que hiere; el camino del perdón, recuerda que fuimos hechos a la imagen y semejanza de Dios, así que podemos amar como Jesús nos ha amado. No lo dudes, “desbloquea” a esa persona.

Feliz lunes.

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