Ridículo

¿Cuál es el ridículo más grande que has hecho? Yo tengo una lista interminable, hay algunos que me ocurren con cierta frecuencia, por ejemplo, los problemas con mi vestuario, en más de una ocasión me he pasado todo el día con el cierre del pantalón abajo, o salgo a la calle con la playera al revés, bueno, con decirte que un día regresé a casa de la prepa y había perdido el pantalón del uniforme. 😂 Lo único que me falta en ese tema es hacer un superman, salir con los calzones encima de los pantalones.

Otro tipo muy frecuente de ridículos que he hecho son ocasionados por hablar antes de pensar, y es que, como bien dice mi esposa, seguido tengo episodios de diarrea mental, digo cosas antes pasarlas por algún filtro en mi cerebro; solo pienso que serán comentarios graciosos y los digo sin pensar en las consecuencias o en lo que las personas a mi derredor van a pensar al respecto.

Completamos el top 3 de tipos de ridículo con uno muy común, que va muy de la mano con el anterior, creerme más de la cuenta… y luego decirlo en voz alta. 🤦🏻‍♂️  En un sin fin de ocasiones he tenido incidentes que prefiero no mencionar por haberme creído que sabía algo de lo que a final de cuentas probé ser un total ignorante al respecto.

Y para no perder la costumbre, este fin de semana tuve uno de esos incidentes. Después de hacer una “gran maniobra” en el carro para evitar el tráfico, me celebré en voz alta con un: “soy la onda, acabo de ahorrarnos dos minutos detrás de ese tipo”. Acto seguido, esperé por un par de segundos a que llegara la celebración del copiloto, porque era imposible que mi maniobra hubiese pasado desapercibida.

Después de tres segundos de incómodo silencio por parte de mi copiloto, le dí la oportunidad de salir de su asombro por mis habilidades de manejo y comenté: “qué bueno soy, ¿verdad?” Tres segundos más tarde mi copiloto rompió el incómodo silencio y dijo: “No, no eres bueno, eres egoista, solo piensas en que tú llegues a tiempo y no te importa mejorar el tráfico, solo buscas tu beneficio”. 😮

Me quedé asombrado de la respuesta, el primer pensamiento que me cruzó la cabeza fue abrir la puerta y darle las gracias, pero me aguanté. Acto seguido, pensé  en lo ingrato que se me hizo su comentario, todavía que le ahorraba tiempo tenía la osadía de llamarme egoísta, eso sí que es ser malagradecido. 😬 Pero no dije nada, decidí ser una mejor persona y utilicé la poca prudencia que tengo y me quedé callado, y queriendo ser benévolo, pensé en que mi copiloto no me conocía lo suficiente y por lo tanto me juzgó sin conocerme lo suficiente. Así que volteé a ver a mi copiloto y le dije: “Todavía no me conoces lo suficiente… hija.” 😂

Sí, la persona que me evidenció fue mi propia hija, así que la verdad no hay nada que argumentar, al parecer no soy la onda, por el contrario, soy un egoísta al volante y no lo sabía. El único consuelo que tuve fue saber que ya tenía algo que escribir en el blog; una vez más serví de ejemplo… de mal ejemplo. 😎 Así que ya sabes, sigue el consejo de la biblia y no seas sabio en tu propia opinión. Porque al parecer no somos tan buenos como creemos.

Feliz lunes.

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