Radio 📻

Hace unos meses mi hija pequeña descubrió la radio. 😯 Y sí, por más extraño que te parezca, en su generación ya todo es streaming, y un locutor que interactúa con el público fue toda una novedad para ella. Cuando cayó en cuenta de que eran niños los que llamaban —porque era un programa matutino destinado a ayudar a que los niños se levanten de mejor humor para ir a la escuela— tuvo la brillante idea de preguntar si ella podía llamar.

Lo dudé por unos minutos, y después de poner mi cara de padre responsable y pretender que estaba ponderando las múltiples cosas que podrían salir mal, le dije que sí podría llamar. 😂 Acto seguido, le di algunas instrucciones básicas, cosas como: no dar información personal, no decir los nombres reales de sus padres, ser amable y mantener la conversación en tono positivo, etc. Y debo reconocer que lo hice solo por cumplir con el protocolo, porque siendo honesto, no pensé que su llamada siquiera fuese a entrar.

Pero oh sorpresa, agarró el teléfono y marcó a la estación… 62 veces. 🤯 Sí, estaba decidida a escuchar su voz en la radio, llamó hasta que le respondieron. Obviamente, como es normal en la radio, la llamada duró unos pocos segundos. Al terminar la llamada todo era euforia, y en medio de todo el alboroto me dijo: “mañana llamo otra vez, quiero ser famosa en la radio”. Claro que le dije que sí, pero mi hamster me decía las remotas probabilidades de que le respondieran otra vez.

Tres doritos después, siguió llamando, y al correr de los meses ya es conocida en la estación. No hay semana en la que no tenga al menos una conversación de más de dos minutos con el locutor —un mundo de tiempo para la radio—, ahora ya tiene su alter ego, porque al parecer el nombre que su mamá y yo le pusimos carece de glamour, así que eligió ser conocida como “Su Majestad”, y cuando llama ya hasta le ponen música de fondo de “la realeza”.  Ya se siente toda una rockstar de la radio. 😎

¿Y cuál es el secreto de su “éxito”? Fácil, todos los días llama hasta que le respondan, y si un día, a pesar de haber marcado hasta 70 veces, no tiene éxito, no se desanima, al día siguiente sigue intentando. Todo es fruto de la perseverancia.

¿Te imaginas qué pasaría si tomáramos esa actitud con Dios? Que nos pusiéramos a “llamarle” hasta que nos conteste. Y ese es justo el consejo que Jesús les dio a sus discípulos cuando les dijo que deberían perseverar en la oración. Hasta les puso el ejemplo de una viuda que recibió justicia de parte de un rey injusto, solamente por su perseverancia.

Y si llamas y sientes que Dios ni por enterado de tu oración, no te desanimes, sigue intentando, cuando menos te des cuenta, ya serás un “conocido de Dios”. 😎

Feliz lunes.

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