CSI 🧐

Tomás era ese amigo del grupo que siempre llega tarde o que de plano no va a las reuniones importantes… pero luego quiere resumen con pruebas, fotos y acta notariada. Resulta que justo el día más histórico de todos, cuando Jesús aparece resucitado, Tomás decidió no ir. Sí, el señorito tuvo algo más importante que hacer.  🤦🏻‍♂️

Toma dos, los demás discípulos están vueltos locos con gritos de: —¡Lo vimos! ¡Jesús está vivo! Y Tomás, cruzado de brazos, en modo escéptico profesional: —Ajá… sí, claro. ¿Y también les firmó autógrafos? Miren, si no veo las heridas en sus manos, y no meto el dedo ahí como quien revisa si el pan ya está listo… no les creo nada.

Ocho días después Jesús se les aparece otra vez, y lo bueno es que ahora Tomás sí se digna a presentarse. Están todos encerrados, puertas bien aseguradas, nivel paranoia máxima… y de repente, Jesús aparece en medio. Sin tocar la puerta. Sin aviso. Sin “ya llegué”. —Paz a ustedes. Dice Jesús con la calma de cualquier otro domingo.

Imagínate la escena. Todos tranquilos… menos Tomás, que seguro ya estaba reconsiderando todas sus decisiones de vida. 😨 Y Jesús, directo al punto, cero indirectas, olvidándose de ser políticamente correcto, dice: —A ver, Tomás. Ven. Trae tu dedito curioso… aquí están mis manos. ¿Querías pruebas? Aquí están. ¿También el costado? Venga, servicio completo.

No puedo imaginar la cara de Tomás, seguramente estaba pidiendo que la tierra se abriera y se lo tragara en ese instante. Su reacción debió ser una joya digna de meme: primero congelado, con cara de “ok, esto se salió de control”, luego sudando frío mientras intenta procesar cómo pasó de pedir pruebas tipo CSI a tener al mismísimo Jesús enfrente diciéndole “órale, ven a comprobar”.  😁

Seguramente hizo ese movimiento incómodo de manos de “no, no, así estoy bien, gracias”, porque una cosa es hablar y otra muy distinta es cuando te toman la palabra. Y en cuestión de segundos pasó de escéptico intenso a creyente premium, con cara de “creo que acabo de meter la pata… y el dedo también, opcionalmente”.

Imaginando esa escena me preguntaba qué necesidad tenía Juan la incluiría en su evangelio, ¿Tomás le caería mal y quería quemarlo? 😂 ¿Sería por puro morbo? No, no lo creo, mi idea es que esa escena está ahí para demostrarnos que Jesús ama a los incrédulos, y los ama tanto que está dispuesto a darles pruebas indubitables de su existencia.

Se acerca la Semana Santa, esos días de reflexión que solo asociamos con mariscos y capirotada, 🤤 pero cuyo propósito principal es recordar que Jesús murió y resucitó para que pudiéramos tener una relación personal con Él. Si tienes algún amigo como Tomás, es decir, alguien que necesita pruebas de que Jesús resucitó, envíale este post para que se dé cuenta de que Jesús lo ama y está dispuesto a demostrarle su existencia y su amor.

Feliz lunes.

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