Tengo un ☕️ pendiente.

La semana pasada ví un largo mensaje que mi papá puso en su estado de whatsapp, decía: En julio del año pasado recibí una llamada de Othoniel, un amigo de muchos años, deseaba agendar un café junto conmigo y con Francisco, otro amigo en común. La situación que se vivía en ésos días era difícil, ya que la pandemia que aqueja a nuestro país estaba llegando a lo que decían sería el punto más alto que iba a alcanzar, por lo que comenté – es mejor dejarlo para dentro de unos meses, cuando esto mejore – Se me ocurrió decirles la letra de una canción que oía cuando era niño, para abril o para mayo, lo cual provocó nuestra sonrisa. Noté que Francisco deseaba programar nuestro café lo antes posible; sin embargo, lo dejamos pendiente.

Pasó el tiempo y, en octubre, solo tres meses después, recibimos la noticia de que Francisco se había ido con el Señor, nos consternó la noticia y, por la situación de la pandemia, nuevamente reprogramamos la cita para el café. Los meses pasaron y la pandemia no cedió. Hoy me desperté con la tremenda noticia de que Othoniel se fue a las moradas eternas, vino a mi mente esa cita postergada debido a la pandemia.

Tenemos un café pendiente, el hubiera no existe, sin embargo, hubiera sido maravilloso haber compartido un café con mis amigos el pasado mes de julio; es marzo y tengo un café pendiente, pero ya no están mis amigos para compatirlo.

Reflexiono sobre cuántas cosas hemos dejado pasar durante todo este tiempo, y al hacerlo se han convertido en tristes recuerdos y malas noticias, como el hecho de que no tomaré mi café con Othoniel y Francisco. No dejemos para después las cosas con las que  podemos hacer bien a los demás, la vida es como un vapor, como una sombra, como la flor del campo, por la mañana está y por la tarde desaparece. Aprovechemos al máximo la oportunidad de existencia que Dios nos concede en este tiempo, tal vez las videollamadas sean muy frías e impersonales, pero es una manera de estar con los amigos o con los seres amados, podemos hacer uso de la tecnología y no dejar un café pendiente.

Cuando terminé de leer el mensaje de mi papá lo único que pude hacer fue contactarlo y llorar con él.

Hay ocasiones en que lo más espiritual que puedes hacer para estar en comunión con Dios es ir a tomarte un café con tus amigos. Por algo la biblia dice en Gálatas 5:14 que todo se resume en “Ama a tu prójimo como a ti mismo”, y qué mejor manera de amar a alguien que dedicándole tu tiempo. Comienza a priorizar a las personas sobre las cosas, haz esa llamada, tómate ese café, regala esas flores, construye recuerdos.

Este lunes te invito a que des el primer paso para vivir sin pendientes.


Feliz lunes.

3 Comentarios

  1. Avatar de RG RG dice:

    Las presiones de esta pandemia nos paralizan y a veces nos hacen hasta olvidarnos de la tecnología que nos permite hablar y ver a nuestros amigos y hasta enviarles un abrazo virtual. Róbale tiempo a la pandemia y compártelo con tus amigos porque el futuro de esta situación es incierta y lo único que tenemos para compartir con nuestros seres queridos es el tiempo que podamos compartir en una llamada/vídeo llamada. Hazlo y verás como ambas partes se sentirán llenas de regocijo.

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  2. Avatar de Victor Manuel gonzalez cervantes Victor Manuel gonzalez cervantes dice:

    Gracias por esta reflexión como seres humanos estamos expuestos a que pensamos que todo lo tenemos bajo control y nos olvidamos que Dios nos sustenta que sin él nada se mueve.

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  3. Avatar de Victor Hugo Cruz Requena Victor Hugo Cruz Requena dice:

    Gracias por este mensaje que me hizo reflexionar y deseo cambiar en el nombre de Cristo lo voy a lograr

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