Tengo una confesión que realizar a todos los lectores, es algo que me avergüenza y me cuesta trabajo reconocer, pero no puedo callarlo más. Podría escribir párrafos enteros en mi defensa, o presentar mil argumentos a mi favor que justifiquen mi comportamiento; podría alegar que la primera vez que pasó me había tomado una cerveza, o simplemente decir que “la carne es débil”; sin embargo, ninguno de esos argumentos cambiaría la triste realidad que me atormenta. Y ya no puedo cargar con este secreto, así que lo diré sin más rodeos… me gustan las canciones de Camilo. 😳
¡¡¡Fiu!!! 😮💨 Ahí está, lo dije, lo confesé, me siento libre de ese gusto culposo. Y ya lo sé, seguramente te preguntarás: Pero hasta terminó la secundaria, ¿cómo es posible que le guste esa música? 😂 Simplemente no hay explicación que justifique esos gustos, cuando tu cabeza se obsesiona con algo así, solo tienes dos opciones: aceptar tu gusto culposo o, ser un fan de closet.
En la biblia encontré una historia similar, había un hombre importante, alguien respetable, inteligente, socialmente reconocido, un líder de Israel, carismático, y escribía un blog, jajaja. Ok, ok, ni él tenía blog, ni yo tengo todas esas cualidades, peeero, lo que tenemos en común es que ese hombre también tenía un gusto culposo.
Era un fan de closet de un joven maestro, era un joven carismático que llegó a revolucionar la estructura religiosa, y ser fan de sus enseñanzas era algo muy mal visto por los demás líderes religiosos del momento, era casi como decir que te gustaba el reguetón, así de grave era ser fan de Jesús.
Pero Nicodemo, nuestro fan de closet, se acercó a Jesús para conocerle personalmente, su encuentro, del que no daré detalles por cuestiones de tiempo, fue algo que le marcó de por vida, pero no al grado de salir de closet y reconocer que era su fan; sin embargo, años después, cuando crucificaron a Jesús, Nicodemo fue uno de los pocos discípulos que acompañaron a Jesús y se mantuvieron firmes ante la opresión de los judíos y de los romanos. Nicodemo salió del closet y se declaró abiertamente fan de Jesús.
Hoy la situación es similar, declararnos fans de Jesús nos llevará a situaciones donde no podremos explicarles a las personas a nuestro derredor por qué actuamos de tal o cual forma; incluir a Dios en nuestra rutina nos lleva a una vida que en un principio no tiene nada que ver con la realidad que enfrentamos un lunes en el trabajo o en la escuela. Es justo ahí donde entra la fe, en ese instante donde decido creer que Dios es el creador de todo y que me ama por sobre todas las cosas; cuando a pesar de cualquier circunstancia que esté enfrentando, decido creer que Dios tiene planes de bien para mi vida y que tiene lo mejor para mí. Muchos me podrán tildar de loco e ignorante por ello, pero eso es irrelevante al compararlo con la paz que da ser fan de Jesús.
Feliz lunes.
