Mariquita 🐞

¿No te revienta cuando haces una pregunta y en lugar de darte una respuesta clara y concisa, la persona te responde con otra pregunta? No me refiero a esas preguntas tontas como ¿qué dijiste? o ¿me repites la pregunta? hablo de las preguntas que te obligan a pensar y a que tú mismo llegues a la respuesta que estás pidiendo. A mí me pasaba mucho con mis padres, y la verdad me caían muy gordos cuando hacían eso, recuerdo que más de una vez contesté: “solo respóndeme, quiero una respuesta, para eso te lo pregunté”; obviamente mis papás se reían de mí y no me respondían, en su lugar solo me repetían la pregunta.

Pero gracias a Dios y a la vida, hace unos días tuve la oportunidad de sacar el trauma, y es que mi hija pequeña me preguntó: —Papá, ayer me encontré una mariquita, y Panchita me dijo que la guardara en una lapicera, pero Juanita respondió que eso estaba mal, que la debía dejar en libertad, ¿qué debía hacer, dejarla en libertad o conservarla?

Y ahí fue donde mis ojitos brillaron, todas la ocasiones en que mis padres me atormentaron respondiendo mis preguntas con más preguntas pasaron por mi mente, pero ahora la vida me daba la oportunidad de hacer lo mismo, por fin podría sacar el trauma haciendo lo mismo con mi hija, porque a final de cuentas de eso se trata la paternidad, desquitarte con tus hijos de los traumas de tus padres, ¿cierto? 😂 (es broma, no me vayan a echar al DIF)

Con mi tono más solemne, y tratando de sonar filosófico; en lugar de darle la respuesta, le hice la siguiente pregunta: ¿cómo viviría mejor la mariquita? Su reacción me sorprendió, no fue de enojo cómo la mía, por el contrario, puso cara de concentración y se quedó callada el resto del camino a la escuela. Cuando estábamos por llegar a la escuela me dijo: —Gracias papá, me hiciste pensar en la mariquita y no en lo que yo quería. 😳

En ese momento entendí que mis padres no me querían molestar, sino que me querían hacer pensar para llegar a mis propias conclusiones, porque definitivamente eso de las preguntas es un gran método de aprendizaje. Y ha sido utilizado por muchos años, bueno, hasta Jesús lo usaba, en varias ocasiones cuando alguien llegaba con una pregunta, Jesús les respondía con otra pregunta:

—¿Nos es lícito dar tributo a César, o no?
—Mostradme la moneda. ¿De quién tiene la imagen y la inscripción? 

Lucas 20:21-25

—Maestro, ¿haciendo qué cosa heredaré la vida eterna?
—Él le dijo: ¿Qué está escrito en la ley? ¿Cómo lees?

Lucas 10:25-26

El objetivo de Jesús no era sacarse un trauma o hacer enojar a quienes lo cuestionaban, por el contrario, buscaba su bienestar, buscaba que llegaran a conclusiones propias, buscaba que su fe, además de pasar por su corazón, también pasara por su mente; porque la fe no está peleada con la razón, de hecho, si nunca has cuestionado tu fe, es probable que tengas una fe muy débil. Así que te invito a acercarte a Jesús para hacer las preguntas que necesites, tal vez no tendrás respuestas, pero sí más preguntas que fortalecerán tu fe.

Feliz lunes.

2 Comentarios

  1. Avatar de C. Jaime C. Jaime dice:

    Me encanta tu blog. Gracias por escribir.

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    1. Avatar de Gerson Gerson dice:

      Gracias a ti por leerlo y por tus comentarios.

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