Dentista 🦷

Papá, me duele la muela. Fue todo lo que mi hija pequeña necesito decir para que se activara el protocolo “papás sobreprotectores”, no importó que fueran las 5:00 a.m., mi esposa y yo nos metimos en el papel de “vamos a resolver esto”. Inmediatamente saqué mi super lámpara para revisar su muela. Después de mi exhaustiva, y profesional, revisión dental, la conclusión fue: “hay que llamar al dentista”. 😁 Obviamente no podría haber hecho mucho, ya que soy bibliotecario y no dentista, pero cuando eres padre sobreprotector, y escuchas que a alguna de tus hijas les duele algo, la lógica sale volando por la ventana.

En cuanto llegó una hora decente para molestar a un desconocido, contacté a la dentista de mi hija; gracias a Dios, tuvo la oportunidad de darnos una cita ese mismo día. Todos en la casa nos organizamos y coordinamos la logística de lo que suelen ser tardes ajetreadas y pudimos estar a la hora señalada.

Sin embargo, el resultado no fue el esperado, yo estaba confiado en que sería algo super sencillo, pero en cuanto la dentista terminó su revisión comenzó a hablar de extracción y otras cosas más complicadas. 😳 Eso fue un nuevo detonante para el papá oso que llevo dentro, y comencé a decir frases como: “sáqueme la muela a mí, pero a ella no”, y cosas semejantes, cualquier k-drama me quedó corto.

Por fin, después de que mi hija me tranquilizara, 😄 la dentista hizo su trabajo y pudimos irnos a casa. Llegando, mi hija me soltó la siguiente frase: “Papá, vamos a ver una película juntos”, la cual acompañó con los ojitos de borrego a medio morir a los que sabe que no me puedo resistir. Y tuvo razón, no me pude resistir, aunque por un instante pensé en los pendientes que tenía, entre ellos mi responsabilidad con los miles de lectores (imaginarios) que tiene el blog a los cuales dejaría plantados, pero nada me detuvo, preferí sentarme con mi hija convaleciente a ver una película de dibujos animados.

En algún momento de la noche mi hija nos dijo a mi esposa y a mí que éramos los mejores padres del mundo; genuinamente sentí que estábamos listos para ser coronados como los padres del 2024, y eso que apenas es enero. Pero, en medio de ese viaje de egolatría, recordé un versículo de la biblia en el que Jesús dijo que soy malo, sí, así dice, lo cito textual: Pues si ustedes, que son malos, saben dar cosas buenas a sus hijos, ¡cuánto más el Padre celestial dará el Espíritu Santo a quienes se lo pidan!

Hubo dos cosas que me consolaron, la primera es que aun siendo malo puedo darles cosas buenas a mis hijas; y la segunda, y lo que realmente me voló la cabeza, fue entender el amor que Dios tiene por mí. En ese instante me sentí como un niño amado, que sabe que puede acudir a su Padre, a cualquier hora y con cualquier situación, con la certeza de que será escuchado, comprendido y amado. No hay ninguna sensación mejor que esa en la vida, si no la has experimentado, te recomiendo que no dejes pasar la oportundiad, Dios está listo, solo tienes que decirle: “Papá, me siento…”

Feliz lunes.

2 Comentarios

  1. Avatar de katyjaime katyjaime dice:

    Tu lo dirás en broma, y diariamente revisé la semana pasada por el blog que no fue escrito el lunes, ni el martes, ni… si se extraña…

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    1. Avatar de Gerson Gerson dice:

      Ahora sé de quién fueron las 7 visitas al sitio. 😁

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