Hamburguesas 🍔

¿Qué tal quedaron las hamburguesas? —Pregunté con muy poca humildad, porque la verdad sabía que me habían quedado muy ricas. ¡Mmmm! —Fue la única respuesta que obtuve de mi esposa e hijas, ya que obviamente esperé a hacer la pregunta justo cuando estuvieran terminado de dar una mordida a su hamburguesa, por aquello de seguir aumentando mi ego de chef wannabe. Por mi parte, también disfruté de una deliciosa hamburguesa, no me limité en nada, le puse tocino, queso amarillo, pepinillos y cuanto ingrediente se me ocurrió; quedó de rechupete. 🤤 Pero no todo en la vida puede ser miel sobre hojuelas, las deliciosas hamburguesas trajeron una consecuencia.

¿Sabes qué es el reflujo ácido, alias acidez estomacal? Si no lo sabes ahora te cuento, según chatGPT es una sensación de ardor o incomodidad que se produce en el pecho, y es causada por el reflujo del ácido gástrico desde el estómago hacia el esófago; o como yo lo conocía antes, un malestar estomacal que aqueja sólo a los bebés y a los viejitos, 😁 y digo “antes”, porque ahora sé que también les puede ocurrir a jóvenes fuertes y atractivos como tu servidor.

Mi encuentro con la acidez fue algo súbito e inesperado, te platico. Y si no eres fan de las escenas descriptivas te recomiendo que pases al siguiente párrafo. Listo, ya estás avisado. Pues resulta que estaba a la mitad de mi “beauty sleep”, soñando que por décima vez consecutiva me elegían el mejor Blogger del mundo, cuando, de la nada, un ardor me despertó y me hizo levantarme hecho la raya, ya que junto con el ardor sentí una regurgitación horrible, era una carrera entre el queso amarillo, el tocino y los pepinillos para ver cuál salía primero. 🤢 Fue una sensación horrible.

Minutos después, mientras seguía pensando si me acostaba o de plano me dormía sentado, entendía que era la primera vez que experimentaba el reflujo en carne propia, antes era solo teoría que estaba en mi cabeza, y en un instante se convirtió en algo que experimenté y que ahora puedo describir en primera persona, no solo una definición que me proporciona el diccionario o la IA.

Y lo único bueno de la acidez es que me hizo pensar en una frase que dijo Job, un personaje bíblico: “Hasta ahora solo había oído de ti, pero ahora te he visto con mis propios ojos.” Y él no se refería a la acidez, sino a Dios. Y no es que fuera alguien que no supiera nada de Dios, al contrario, era alguien que vivía tratando de cumplir con las cosas que Dios decía. Sin embargo, creo que, basado en sus propias palabras, no tenía un conocimiento íntimo y personal de Dios. Porque es muy común que Dios sea “algo“ que conocemos en teoría, y no alguien a quien conocemos en persona.

Y algo que me recordó la acidez, es que la teoría y la experiencia personal son cosas muy diferentes. 😬 Y tú, ¿sabes de Dios o conoces a Dios?

Feliz lunes.

1 comentario

Deja un comentario