—Hijo, ¿por qué el gato está borracho?
—Porque me dijiste: “Dale whisky”
—Te dije “dale whiskas”, animal.
—Hola, vengo a inscribirme al gimnasio.
—Esto es una panadería.
—Ah perdón; entonces dame seis panes.
—Hola compadre, ¿por qué está tan feliz?
—Pues porque hoy leí en la biblia que Dios le dijo a la mujer que no comiera del fruto del árbol del conocimiento del bien y del mal. Y la mujer no le hizo caso. ¡No le hizo caso a Dios! Así es, no le hizo caso a Dios.
—¿Y eso por qué lo hizo feliz compadre?
—Pues así ya me siento menos looser cuando mi esposa me ignora.
—Hola papá, ¿podrías darme un consejo para que mi matrimonio funcione?
—Mira hijo, nunca jamás, por ningún motivo discutas con tu esposa cuando esté cansada, triste, preocupada, nerviosa o respirando.
—Suegra, necesito un favor, se me ha roto un vaso.
—Ah, no te preocupes, ya voy con la escoba.
—Puede venir a pie, no es urgente.
Quise contarte estos chistes porque acabo de leer un versículo que me gustó: Buen remedio es el corazón alegre, pero el ánimo triste resta energías. Así que sea cual sea la situación que estés enfrentando, una buena sonrisa siempre ayuda al corazón. (Eso sonó a galleta de la suerte, 😁).
Feliz lunes.
