¿Y esos lugares para quién son? —preguntó mi hija menor con un tono de: “se ven muy padres, ¿por qué no nos subimos ahí?” Pues esos son los lugares reservados para quienes pagaron boletos VIP o para invitados especiales —respondí dejando en claro que no haríamos el intento de que nos dejaran pasar. Y es que todo era nuevo para ella, fue su primer festival de música electrónica, así que me tocó hacerla de “guía de primera vez”. Lo malo es que también era mi primera vez, así que no era un gran guía. 😂
Todo comenzó cuando mi hija escuchó que su locutor favorito iba a participar como DJ en ese festival, y es que sigue con su firme idea de convertirse en locutora, así que ni tarda ni perezosa se enfocó en conseguir boletos. Su primera opción fue la que implicaba un costo menor, llamar a la radio para pedir que le regalaran boletos. 😁 Pero se topó con pared, ya que le dijeron que no podrían darle boletos, pero que si asistía le iban a dar “una pulsera” para atención especial.
Por fin llegó el día, y la verdad mi peque estaba muy emocionada, estaba lista para ir a ver a su DJ favorito y además tenía una expectativa enorme por saber a qué tendría derecho con la pulsera que le darían en la entrada. La verdad, traté de bajar un poco las expectativas, para que el golpe no fuera tan duro si las cosas no salían como se lo estaba imaginando. Porque ella ya se imaginaba a un lado del DJ en la tornamesa.
En cuanto llegamos dimos su nombre y la ubicaron en la lista de invitados, acto seguido, nos dieron nuestra pulsera para entrar al evento, pero oh sorpresa, era una pulsera igual que la de todos. Entramos y dimos la vuelta mientras escuchábamos la música, que para ser honestos a los 30 minutos ya todas las canciones me sonaban igual, porque al parecer eso de los festivales de música electrónica no es para señores de 40 y tantos. 🤦🏻♂️
Dos horas después nuestros pies ya estaban pidiendo descanso, así que nos fuimos a la entrada a comprar unas papitas y algo de tomar, ya que todavía nos quedaba más de una hora para la participación del DJ.
Mientras comíamos nuestras papas sentados en el pasto, mi peque vio al DJ/Locutor, y fue a saludarlo para pedirle una foto. Muy amable el locutor la saludó, le dijo que estaba contento de que hubiera ido a verlo y le preguntó cómo se la estaba pasando. Mi bendi, con toda naturalidad le respondió: “Ya me engenté, ¿a qué hora pasas?” 😂 Para mi sorpresa, el locutor soltó una carcajada y le dijo: “Vente, ahorita lo arreglamos”. Tres doritos después, ya estábamos en la sección VIP. 🤯 Pudimos descansar y disfrutar de la participación del DJ/Locutor con toda comodidad, que no es por nada, pero fue lo mejor del evento.
En el recuento de la aventura, mi hija comentó: “lo que más me gustó fue cuando nos llevaron a la sección VIP”. Y es muy normal, a todos nos gusta sentirnos especiales, eso me recordó lo que Jesús les dijo a sus discípulos: Ya no los llamo siervos, porque el siervo no está al tanto de lo que hace su amo; los he llamado amigos, porque todo lo que a mi Padre le oí decir se lo he dado a conocer a ustedes. ¿Te imaginas? Eso es ser VIP a su máximo nivel. 😎
La próxima vez que veas a alguien que no la está pasando bien, recuerda que estás en el círculo íntimo de los amigos de Jesús, así que ve y haz lo que esté a tu alcance para que esa persona también se sienta VIP.
Feliz lunes.

Super bien 👌 después de todo, disfrutaron el evento
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