¿Alguna vez te has preguntado por qué los bebés son tan tiernos? Yo creo que Dios, en su gran sabiduría, los hizo así de tiernos para que podamos aguantar todo el trabajo que implica cuidarlos. Porque, seamos honestos cuando estás mega cansado y el bebé se pone a llorar por cólico, casi te da el patatus. 😨 Pero cuando lo cargas y te da una miradita tierna, o una de esas sonrisas, que en la mayoría de las ocasiones son pucheros por los gases que confundimos con sonrisas, la cosa cambia, hasta se te quita el cansancio y lo puedes seguir cargando por horas. 🥰
El problema es cuando crecen y pierden toda esa ternura, ya solo aguantas a los tuyos, y eso solo por los buenos recuerdos. 😂 No es cierto, siempre ves a los tuyos con la misma ternura. Pero no así a los demás, llegan a los 11 o 12 años y se convierten en esa cosa peligrosa llamada adolescentes.
Hace unos días me topé con uno de esos especímenes. Estaba jugando con mis hijas y, de la nada, un pequeño se acercó y se unió al juego sin ni siquiera preguntar si podía participar. Solo llegó y agarró uno de los juguetes. Acto seguido, una de mis hermosas y tiernas princesas le dedicó una mirada de “suelta mis cosas”. 😠
El chico no se dio por aludido, al contrario, siguió agarrando los juguetes como si fuera uno más de la familia. Las indirectas siguieron y fueron escalando hasta que llegó el momento en que mi otra tierna princesa le dijo en un tono muy cortante: “no te invitamos a jugar”. Para nuestra sorpresa, el chico solo la vio y siguió tomando los juguetes.
Como último recurso, mis hijas optaron por recoger sus juguetes y dejarlos bajo mi custodia. Pero eso no detuvo al chico, cuando estaba a punto de agarrarlos tuve que decirle con un tono cordial, pero muy firme: “ahí déjalos por favor”. La verdad, creo que no fue tanto mi tono de voz, sino mi expresión facial lo que consiguió que el chico por fin desistiera de agarrar los juguetes. Y suena mal, pero la verdad me dio gusto que por fin nos deshicimos de él. 😮💨
El problema llegó más tarde, cuando leímos la Biblia. Porque podemos ser muy clasistas al elegir compañeros de juego, pero sí leemos la Biblia. 🤣 La parte que nos correspondía leer ese día era Mateo 25, que textualmente dice: »Ellos me responderán: “Señor, nunca te vimos con hambre o con sed. Nunca supimos que tuviste que salir de tu país, ni te vimos sin ropa. Tampoco supimos que estuviste enfermo o en la cárcel. Por eso no te ayudamos.” »Entonces les contestaré: “Como ustedes no ayudaron ni a una de las personas menos importantes de este mundo, yo considero que tampoco me ayudaron a mí.” 🤯 Fue inevitable recordar al adolescente fastidioso que tanto gusto tuve de mandar a la goma tan solo unas horas antes. 🤦🏻♂️
Escuchar esa historia en que Jesús habla de las cosas buenas que hacemos, o dejamos de hacer, por él a través del trato que tenemos con nuestro prójimo, me dejó frío. No hay mucho más que decir, el mensaje es claro, cada que trato con alguien que no es mi persona favorita, tengo la oportunidad de decidir tratarlo como si fuera Jesús. Y eso es algo que nos conviene a todos, porque déjame decirte que estoy seguro de que tú no eres la persona favorita de alguien. 😂
Feliz lunes.
