Inglaterrienses ⚽️

Lamentablemente vivimos en un mundo roto en el que no todas las historias tienen el final que merecen, y si no me crees, solo tienes que acordarte de cómo Cabo Verde no le pudo ganar a Argentina, o del partido de anoche, en el que esos altos, musculosos y feos inglaterrienses nos ganaron; porque México no perdió, ganaron los inglaterrienses, que es muy diferente. 😬

Pero no quiero centrarme en la desgracia de los dos goles de Bellingham, que fueron como cachetadas que nos dislocaron la ilusión, por el contrario, quiero platicarte lo feliz que me hace haber nacido en un país en el que lo primero que dijimos, después del reglamentario hijos de toda su (inserte el combo de groserías de su preferencia), fue un: “sí se puede, Morita y Jiménez van a anotar”. 😁 Me siento orgulloso de la resiliencia, alegría, creatividad e ingenio de los mexicanos, porque para eso de festejar y disfrutar nadie se nos compara. 

Fui feliz al salir a la calle y gritar con mis hijas el ahora clásico, “quiere volar, quiere volar” mientras lanzábamos al peluche de mi hija menor; o al responderle a mi esposa con el glorioso “¿y si sí?” cuando me decía: “Esos trastes no se van a lavar solos”. 🤣 Lo sé, ni los Avengers se atrevieron a tanto, pero, así somos los mexicanos. 😜

Por eso nos gusta comer picante en todo, porque no hay nada como las endorfinas y dopamina que el cerebro nos manda para calmar el dolor; es un viaje químico de pura supervivencia que te deja flotando y con la lengua de fuera. Por eso lo más lógico es que, cinco minutos después de casi sentirte morir, digas: “Échale más salsa, que no pica”. 😝

No por nada tenemos el meme de: “México 2 – IA 0”, o el inigualable: “¿Te imaginas vivir en Suiza y perderte de esto?”, mientras muestran a un don con sobrepeso cruzando una avenida inundada arriba de un inflable de cocodrilo para ir a comprar su coca, o a un doctor simi bailando al compás del claxon de un camión urbano, o a un hombre araña columpiándose del semáforo. 🥳 En fin, creo que ya entendiste el punto, estoy muy feliz y agradecido con Dios por dejarme nacer y vivir en México.

Y si eres de esos raros mexicanos que no saben disfrutar, seguro ya estás con el comentario de: “¿y eso qué tiene que ver con Dios?” Pues tiene tooodo que ver, porque según me enteré del chisme, hace unos años había una preocupación entre los arcángeles y serafines, al parecer el nivel de pesimismo e incredulidad estaba por las nubes y fueron con Dios a presentarle el problema.

Obviamente Dios se rió de ellos y les dijo en un tono confiado: “La solución es fácil, vamos a llevar el mundial a México” 😁 Resultado: ahora todo el mundo quiere volar y festejar como los mexicanos. Los niveles de felicidad y resiliencia subieron. 😇 Y termino con una premisa: el ambiente en el cielo, lo vamos a poner los mexicanos, y me vas a decir: “eso no es cierto, no viene en la Biblia”, a lo que solo te responderé: ¿y si sí? 🤯

Feliz lunes.

p.d. ¡Viva México! 🇲🇽

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