¿Alguna vez tu mamá te dejó encargado de alguna tarea en particular? Ya sabes, de esas ocasiones en las que salía de prisa por algún imprevisto y lo único que decía era: “Les haces de comer a tus hermanos” o “sacas la comida del horno cuando esté lista”. Obviamente, si eras igual de inútil que yo, ponías cara de “no tengo idea de lo que estás diciendo”. Pero ya era demasiado tarde, tu mamá se había ido y lo único que te había dejado eran dudas, responsabilidades e instrucciones que no te servían para nada. 🤦🏻♂️
El otro día me topé con una historia de esas en la Biblia; se trataba de Moisés, Moi pa’los cuates. Sí, ese que salió en la película del príncipe de Egipto, que, dicho sea de paso, está muy entretenida, aunque no tiene nada que ver con la historia de la Biblia. Como siempre, el libro es mucho mejor que la película.
Regresemos a la historia: resulta que Moi ya estaba en edad de jubilarse y, según cuentan, ya tenía suficiente money en su Afore. Y la verdad ya había hecho un buen número de cosas excepcionales a lo largo de su vida; cosas tan imponentes como desafiar al faraón, el hombre más poderoso del momento, y liberar a la nación de Israel de la esclavitud en Egipto mediante 10 plagas que dejan corta cualquier película de ciencia ficción.
Días después, abrió el Mar Rojo para que la nación de Israel lo cruzara en seco; después, se convirtió en el primer hombre en descargar archivos a su tablet desde la nube, entiéndase, los 10 mandamientos; y después se dio el lujo de hacer milagro tras milagro con su mega varita, cosas que dejarían boquiabierto y muerto de envidia a Harry Potter. 🤣
Después de cuarenta años de ser un gran líder, había llegado el tiempo de un cambio, y ahora era el turno de Josué, el fiel discípulo de Moi. La lógica diría que había que hacer una planeación para que la transición administrativa fuera fluida y tranquila; había que crear un comité y todo el show administrativo digno de un cambio de esta magnitud.
En realidad, Moi solo le dedicó unas breves palabras a Joshy: “No tengas miedo ni te agüites, que el mismísimo Señor, el mero jefe, va a ir abriéndote paso. Él no se va a despegar de ti; y siempre te va a tirar paro”, palabras más, palabras menos. 😂
¡¿Qué?! ¿No hay instructivo? ¿No hay manual de procedimientos? 😱 Pues no, la única instrucción que Moi le dio a Joshy fue: “Confía en Dios”. ¿En serio, con eso es suficiente? Pues sí, esas fueron todas las instrucciones que Joshy recibió.
Resultado: Joshy conquistó la tierra prometida. 😎 Sí, resulta que esas instrucciones fueron todo lo que necesitó. Así que ya sabes, la próxima vez que sientas que tienes el agua hasta el cuello y no tienes ni idea de cómo saldrás adelante, recuerda las instrucciones y solo confía en Dios.
Feliz lunes.
